Mostrando entradas con la etiqueta sentimiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sentimiento. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de septiembre de 2009

Reiterando






















Imagen de DeviantArt

Qué hacer frente a palabras vacías cuando es lo único que tienes
Ante el incomodo deseo de amarte sin tenerte al frente
Perder el sentido por un segundo cuando estoy atento a tu mirada
Rozar el fondo en el alma en el mundo terreno

Cuán importante es ser honesto cuando se vive en un mundo de mentiras
Son necesarios los besos cuando impera la frialdad del invierno
Es necesario tocarte para saber que existes
O simplemente uno debe morir para darse cuenta que esta vivo

Comprender la magnitud de todo el peso de la infortuna es difícil
De que sirve rezar en tiempos profanos de completa desilusión
Comunicarte los sentimientos no sirve de mucho por tu indiferencia
Habrá que ordenar las ideas para comenzar el naufragio en tu corazón

Situarse en tu campo de batalla es perder por anticipado
Completar una frase es como haber callado desde hace mucho
Habrá que ordenar las ideas para comenzar a conquistarte
Poco a poco, paso a pasito, aunque tú avances a pasos de gigante.

miércoles, 24 de junio de 2009

Kawsachun Q'osqo

¡Dentro de muy poco tiempo me voy a mi tierra! Hoy es su día y no podía dejar pasar por alto esta tan importante fechas; por esto le rindo homenaje como buen cusqueño que soy. Para mi concepción completa del cusco: Cusco lo es Todo.













¡Que viva el Cusco! ¡Kawsachun Q'osqo!

domingo, 1 de marzo de 2009

Reflexiones ante mi inalterable realidad












Me encuentro a un par de semanas de irme del Cusco nuevamente. De volver a la capital limeña a continuar mis estudios universitarios ahora en la facultad de Derecho después de tres meses y medio de vacaciones. Otra vez de vuelta a una vida de la cual ya me había olvidado; sin embargo, voy arrastrando dos ideas claras desde hace mucho tiempo acerca de la realidad que vivo desde que estudio en Lima que debo descargar antes de comenzar a estudiar de forma pura mi carrera.

En clase de Historia del mundo antiguo y medieval, el profesor Juan Carlos Crespo nos mandó leer una lectura muy interesante acerca de la vida en el medioevo. En ella se demostraba que la vida de la humanidad en el continente europeo, en ese tiempo, había sido una vida de puro movimiento. José Ángel García de Cortázar, autor de aquel texto, establece en su titulado “Viajeros, peregrinos, mercaderes en la Europa Medieval” hasta cinco grupos de viajeros: primero, los viajeros de ida y vuelta, que como dice “salen de un lugar; llegan a otro; cumplen su objetivo, de oración, penitencia, mensajería, administración, ejercicio de justicia, combate…; y regresan a su punto de partida. A veces, la longitud del camino, la prolongación de su tarea o mil imprevistos alargan el viaje.” Por otro lado, tenemos a los viajeros de ida, pero sin retorno; “hacían, normalmente, sólo el viaje de ida. Abandonaban, con carácter definitivo, su residencia y buscaban otra en lugares en que sus aspiraciones tuvieran más probable satisfacción.” Otros eran los viajeros de Dios, que eran peregrinos, personas sacrificadas que emprendían largos viajes para desprenderse de la vida material; otro tipo de viaje emprendían los viajeros a todas y ninguna parte; estos eran viajeros sin un destino definido, los que hacían honor a la frase “A donde los caminos me lleven”; y, por último, los viajeros inmóviles que eran los intelectuales dedicados a viajar con el pensamiento.

Justo después de leer este texto me puse a pensar en la realidad, en lo fácil que se ha vuelto viajar ahora con carros, barcos y aviones. Además de cómo esta clasificación de los viajeros se puede aplicar aun ahora. Los viajeros solamente de ida son los provincianos que migran a la capital en busca de un trabajo o un negocio, también los peruanos que viajan a algún país desconocido en busca de un mejor futuro; es por esto que podemos estar seguros de que en cualquier país del mundo hay un peruano. Por otro lado, los viajeros de Dios han pasado de ser peregrinos a misioneros, ahora viajan no con motivo de desarraigarse de su vida material sino para ayudar al prójimo. Los viajeros inmóviles aunque poco perceptibles existen en la actualidad son los famosos bohemios y trovadores, malabaristas y los circos. Por otro lado, los viajeros inmóviles siempre existieron, son los escritores novelistas, sino que en estos tiempos no sólo viajan dentro de nuestro planeta a una selva tropical o a un antiguo templo milenario sino que traspasan galaxias y mundos. Y por último, los viajeros de ida y vuelta; hombres de negocios, estudiantes, empresarios, personas normales que visitan a parientes, personas de vacaciones, etc. Viajar se ha hecho muy sencillo en estos tiempos.

Me identifico con este último grupo; yo tengo casa en Cusco, en la cual he vivido mucho tiempo, ahora tengo un departamento en Lima, al cual viajo para vivir la mayor parte del año. Mi residencia normal es Cusco, yo sólo viajo a lima con un objetivo claro que es el de estudiar en una de las mejores universidades del país, para luego ser un gran profesional. Sin embargo, siempre regreso a mi Cusco querido porque toda mi vida e historia se encuentran aquí. Como dice la lectura, muchas veces el viaje se alarga; en mi caso, por que cada ciclo dura 3 a 4 meses. Es el precio de un país centralizado en el cual la educación superior prácticamente esta concentrada simplemente sólo en un espacio territorial.

La otra idea viene del curso de Economía y es un tanto más simple. La Economía, en el curso que llevé en la Universidad a cargo de la profesora Neride Sotomarino, fue definida como la ciencia social que estudia las elecciones que los agentes de una sociedad (individuo, empresa, gobierno, sociedad, etc.) hacen para encarar la escasez; es decir, nuestra incapacidad para satisfacer todo lo que deseamos. Cuando escuche esa definición, particularmente la de escasez, supe que esta definición no sólo es aplicable a la ciencia económica sino a toda la vida. ¿Acaso no es cierto que el ser humano siempre toma decisiones? Por eso existe una idea fundamental en la Economía llamada Intercambio, que consiste en renunciar a una cosa para obtener otra. También, otro concepto clave es el de Costo de oportunidad; es decir, lo que sacrificamos representa el costo de lo que obtenemos, esto es porque toda elección implica un costo. Además, de este concepto se derivan tres más: Beneficio Marginal y Costo Marginal, así como el respectivo Incentivo. Beneficio Marginal es el beneficio derivado de incrementar el tiempo dedicado a una actividad; el Costo Marginal es el costo de aumentar el tiempo dedicado a una actividad. Y el Incentivo es el motivo para realizar una acción en particular.

Cuando decidí estudiar en Lima, hice una elección, que implica un Costo de Oportunidad alto que era dejar Cusco, el lugar donde nací y viví largos años de mi vida, donde se encontraban mis amigos y mi familia. Por otro lado, el beneficio marginal era el de estudiar en la Universidad Católica y lograr ser un gran profesional a largo plazo; el costo marginal era dejar a mi enamorada, a mis amigos y a mi familia lejos. Mi Incentivo principal es mi realización personal. Lamentablemente, como ya lo dije, en este país totalmente centralizado se tienen que tomar este tipo de elecciones aunque duelan en el alma.

Estos son los dos pequeños apuntes que tenía rondando en mi mente desde hace mucho tiempo. Ahora comienza mi periodo de especialización en la Universidad, me toca llevar cursos de especialidad; es decir cursos de Derecho, que es la carrera que decidí seguir. Sé que la tarea del estudio se hará más ardua y sé que tendré que dedicar mucho más tiempo al estudio de ahora en adelante, no me queda más que dar lo mejor de mi y procurar cumplir mis metas.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Ocaso frente al mar [cuento]














“Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal”
Friedrich Wilhelm Nietzsche

“Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor”
Erich Fromm – “El arte de amar”


Observabas el mar crudo y tranquilo… Sentado en una fría roca, pensando en la increíble cantidad de peces que estaban nadando libres en aquella agua azul teñida de rojo por el ocaso. “Hay muchos peces en el mar”, que irónico. El viento te roza y escuchas recordando dentro de ti…

- ¿Qué tiene de malo? –pregunté-
- Es menor que tú.
- ¿Y? -insistí-
- ¿No te parece mal?
- Para el amor no hay edad.

Desde aquella tarde cuando inicio, todo ha cambiado…


Era una tarde normal de prisioneros, hombres g y soda stereo, en el reproductor de música. Tirado en la cama bocabajo entre sueños y atención a una lectura de ciencias sociales, sonó el teléfono celular.

- Aló
- Hola – escuche por el auricular- ¿Qué haciendo?
- Hola Dani, acá aburrido entre lectura y ronquidos.
- Jaja ¿Por qué no vienes a mi casa?
- ¿A tu casa? – me extrañe- ¿Para qué?
- No lo sé, estoy aburrida y no hay nadie en mi casa.

No sabía que contestar en ese momento. Daniela era mi amiga desde hacia mucho tiempo, pero, era curioso, nunca había ido a su casa, pero sabía en donde quedaba; además, no sabía nada de su familia; en cambio ella si conocía a mis papás y a mi pequeño hermano. Por lo general siempre salíamos al cine o simplemente a algún parque cercano a caminar y reírnos de la vida o a chismear de nuestros fracasos amorosos, como siempre. Era como si algún tipo de barrera mágica o el destino no quisieran que conozca a su familia y su hogar.

- Excepto mi hermana – añadió de repente-
- ¿Tienes hermanos? – le pregunte confundido-
- Sólo una hermana menor, ven para que la conozcas.
- Bueno –me anime-
- OK, te espero.
- Nos vemos Dani- me despedí.

Apague la voz de Cerati en el reproductor. Me costó demasiado levantarme de la cama, entrar a la ducha y luego vestirme apropiadamente para salir en condición de “visita”; sin embargo, luego de unos cuantos minutos me encontré cambiado, un poco de colonia por aquí otro por allá y listo.

- Adiós –grite-
- ¿A dónde vas? – escuche la voz de mi madre lejana-
- Donde Dani- grite nuevamente-
- Ahhh le mandas saludos – contesto-
- Ya, no te preocupes, ya vuelvo.

Luego de bajar los cinco pisos del viejo edificio donde vivía, a pie para hacer un poco de tiempo y ejercicio, porque como se sabe la hora peruana es regla en este país; llegue por fin a la avenida que debía seguir para llegar a casa de Daniela. El paisaje era pintoresco; la avenida se extendía con sus largas pistas grises; al medio, vegetación en la separación de ambos sentidos, algunos árboles crecidos hacían sombra cada diez pasos; y la vereda transitada por unas cuantas personas y alguno que otro vigilante del serenazgo. Todo estaba demasiado tranquilo en ese instante. Era demasiado raro, sentía emoción y una curiosidad enorme por ir por primera vez a la casa de Daniela.

Al cabo de unos veinte minutos más o menos llegue a su puerta. Toque el timbre y al cabo de un tiempo salió a abrirme mi amiga Daniela llena de alegría como siempre, con su cuidado cabello rizado marrón oscuro, ojos café que combinaban con su cabello, muy linda Daniela, pero nunca la vi como “algo más”.

- ¡Señor! ¿Por qué tardo tanto?
“Al diablo con la hora peruana” –pensé-
- Te conozco mujer, te di tiempo para que te arregles -trate de excusarme-
- Tu siempre –sonrió-
- Bueno la cosa es que ya estoy aquí
- Si, pasa de una vez

Por primera vez atravesaba aquel portal y entraba a aquel chalet en el que vivía Daniela, el cual sólo había visto en su cumpleaños número diecisiete cuando fui a recogerla para ir a cenar con nuestros amigos. Por fin pude observar a sus padres en retratos colgados o puestos en marcos de cerámica se parecían mucho a ella; cuando entre sentí el aroma familiar del horno. Galletas -pensé- genial… En ese momento pasamos a la sala, Dani me invito a sentarme en sus cómodos sofás verdes y salió para la cocina. Ese momento observé que había un televisor bastante grande, lo encendí, puse el canal de música y, apocalípticamente, el dúo de Sin Bandera comenzó a cantar, lo recuerdo bien:
“Buenas noches mucho gusto eras una chica más,
- Miguel, te presento a Susan –escuche la voz de Daniela a mis espaldas-
Volteé y observe anonadado a Susan. Desde aquella vez, se imprimió en mi mente su imagen como una fotografía instantánea. Una niña demasiado linda, cabello negro lacio, ojos pardos, demasiado perfecta de facciones tiernas e indescriptible blancura.
después de cinco minutos ya eras alguien especial
- Ho-ola – conteste todavía un poco bobo-
- Hola, ¿cómo estás? – me dijo con voz de angelitos-
sin hablarme sin tocarme algo dentro se encendió
- ¿Estás bien? –me pregunto Daniela extrañada-
en tus ojos se hacia tarde y me olvidaba del reloj
En ese instante me di cuenta del papelón que estaba haciendo y me recupere un poco sonrojado.
- Si, estoy bien –simulé-
Mentía, no estaba bien, estaba embobado, “enamorado a primera vista”, completamente idiota. La canción seguía lentamente, pero nada importaba en mi mente. En ese instante noté que Susan también se sonrojó.
- Micky, hicimos galletas, espero que te gusten.
- Seguro que si te gustaran, hay de chocolate y vainilla –añadió Susan- ya las traemos.
La mire de nuevo, esta vez recibí una sonrisa. En ese momento salieron ambas hermanas hacia la cocina. Me quedé pensativo, reflexivo, casi soñando despierto, mientras terminaba la canción…
Te comencé por extrañar, pero empecé a necesitarte… luego…"


Susan y yo nos volvimos mucho más que amigos, iba más seguido a su casa, charlábamos y nos entreteníamos juntos. Así, poco a poco, nos fuimos conociendo, la invite un par de veces a comer un helado, a pasear y luego…

- Tenías que ser hermana de Daniela –le dije-
- Ja ja, que gracioso –me contesto Susan sarcásticamente-
- Al fin llegaste. Bueno ¿Qué quieres ver? -le pregunté-
- Algo romántico –me dijo con tono de niña engreída-
- Veremos que hay –contesté-

Al final entramos a ver una película romántica como Susan quiso; sin embargo, no importó la película… Importó lo que pasó viendo la película… Con tanto “amor en el aire” o en la pantalla, mi mano se junto con la suya y nuestros dedos se entrelazaron. No necesite ver su rostro en la oscuridad, sentí como su calor se transportaba a sus mejillas para tomar el color rojo que observé en ella aquella tarde en que la conocí. Al terminar la película nuestras manos seguían juntas y así siguieron hasta en el restaurante en el cual tomamos “milkshake” de chocolate y de vainilla como las galletas de aquel día. Curiosamente, no habíamos abierto la boca para hablar desde que entramos al cine. Terminamos de tomar nuestras bebidas en silencio y salimos caminando a ver el mar esa noche al borde del mirador de aquel centro comercial que se convertiría en nuestro lugar preferido desde ese momento.

- ¿En que piensas? –rompió el silencio Susan-
- En ese mar, el cielo y las estrellas –respondí-
- Lindo todo ¿no? –me dijo- Gracias por la salida Micky-
- De nada chiquita

Ambos mirábamos el horizonte, sólo nos iluminaban los faroles del centro comercial y la luz de la luna. En ese momento se reinició el silencio de aquella noche de luna, noche perfecta para…

- Su… -le dije-
- Dime… -pronuncio curiosa e inocente-

Justo después de esas palabras nos miramos cara a cara, nuestros rostros se unían poco a poco y sentí en ese momento que las palabras brotaron naturalmente. Y en ese momento empezó nuestro amor junto con sueños e ilusiones, pero también los riesgos y el secreto, el rechazo y los problemas. Sin embargo, en ese momento lo único que importaba era aquel beso, el roce continuo de nuestros labios; sus brazos alrededor de mi cuello y mis manos en su cintura; en ese momento no importaba nuestra edad, Daniela, su hermana y mi amiga, tus padres, los míos, no importaba nada. Sólo aquel momento…

- Soy feliz –dijo Susan mientras me abrazaba con todas sus fuerzas-
“Yo también, Su, yo también…”


Con el paso del tiempo, cumplí dieciocho, Susan trece y ambos un año en el amor de anonimato. Por ese tiempo me regalaron un Toyota negro, me encantaba manejarlo. Era increíble, pero lo manejaba siempre que conseguía dinero para la gasolina; los mejores paseos los hacía con Su, ella y mi auto ¿Qué más podía pedir? Los dos sabíamos lo que queríamos cuando estábamos juntos: tomarnos de la mano, unos cuantos besos y disfrutar del paseo. Nos amábamos y eso era lo importante, lo meritorio hasta ese momento era que nadie lo sabía, ni siquiera Daniela quien juraba que Susan estaba en actividades extracurriculares del colegio y yo en clases de Francés, claro que hubo ocasiones donde tuvimos que elaborar más nuestras excusas para salir porque Daniela quería salir conmigo a pasear o a contarme de sus amores… Entonces Su se molestaba conmigo porque era una completa celosa, pero así la amaba, mi infantil y preciosa niña.

Un día después de un paseo por el centro comercial, nos dirigíamos a su casa, en realidad a una cuadra antes para que no vieran a Susan conmigo. Íbamos llegando…

- Miguel… -me habló tímidamente Susan-
- Dime Su –le dije manejando-
- Puedes detenerte un momento.
- Normal –le aclare mientras estacionaba el auto- ¿Pasa algo?
- No, nada. Sólo que…
“¡Susan! ¡Miguel!” escuchamos desde afuera del auto. Era Daniela… “Diablos, piensa piensa” en ese momento nuestras manos se soltaron de golpe.
- Dan -nie -ela –dijimos al unísono muy impresionados los dos-
- ¿Qué hacen aquí?


Entonces, mis recuerdos se interrumpieron con el sonido de la bocina de mi auto, me paré de la roca sobre la cual me encontraba pensando, volteé y volví a ver a Susan como la vi aquella tarde, pero ahora sentada en el asiento del auto, determinada a irse conmigo hacia algún lugar donde podamos ser felices juntos; yo y ella con su cabello negro y sus ojos pardos mirándome con ternura...

viernes, 1 de agosto de 2008

A dos voces…













Desde que era niño me gusto la música y, un poco, el canto. Mi mamá siempre cuenta, cuando tiene la oportunidad, aquella anécdota de mi infancia en la que deje boquiabiertos a todos los que la presenciaron. En un cumpleaños, un payaso me pidió que cantara alguna canción como “los pollitos dicen” o algo similar; la respuesta que di fue sorprendente para mis pocos años de vida: “Voy a cantar ‘Otro día más sin verte’ de John Secada”. Y comencé a cantar las complicadas letras de aquella canción.

Mis padres siempre me hicieron escuchar música muy buena e interesante de su gusto como José Luis Perales, Pablo Milanes, Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Víctor Manuel, Ana Belén, Franco de Vita y muchos otros. Además, me acuerdo de la música clásica que mi papá siempre me hizo escuchar antes de dormir: Vivaldi, Beethoven y Mozart. Ellos siempre han sido y serán mi fuente de conocimiento musical.

Desde niño entré a la academia de música en donde adquirí mis primeras lecciones de teoría musical y práctica de guitarra. Luego, entre a la asociación cultural Qantu, en la cual complete mis conocimientos básicos de teoría musical y práctica de guitarra; así, también, me integré al coro de dicha asociación. Tengo muy gratos recuerdos, así como amigos y amigas, que igualmente comparten mi gusto por la música, a los que conocí ahí. Después, poco a poco, con los conocimientos que ya había adquirido comencé a tocar canciones de artistas de la radio y canciones que me gustaban.

Mi hermana parece haber heredado mi gusto por la música. Desde que era chiquita siempre le han gustado canciones que mi hermano y yo escuchábamos. Siempre se hacía poner en mis rodillas y me decia “tanana” moviendo la cabeza de arriba a abajo, esto en sus palabras significaba que quería ver el video de “The Hell Song” de Sum 41. Otras canciones que, posteriormente, le gustaron fueron “You and me” de Lifehouse, “You’re beautiful” de James Blunt, “Solo para ti” de Camila, “Me enamora” de Juanes. Y, ahora a sus tres años, “Message in a bottle” de The Police y “Color Esperanza” de Diego Torres.

Hoy, realicé un pequeño concierto que hace cinco años no imaginaba que iba a realizar, le propuse a mi hermana cantar “Color Esperanza” de Diego Torres, toqué la guitarra y cantamos, mi padre nos grabó y nos mostró la grabación en la televisión. Esas imágenes me recordaron, las grabaciones que tengo de mi mismo, pequeño, cantando “Liberaron a Mandela” de Miki Gonzáles en la casa de mi abuela Elena cuando tenía cuatro o cinco años. Sin embargo, yo no tuve a otro hermano o hermana que me ayudara con la música, simplemente un frío equipo de música me acompañaba y mi pequeño hermano tocaba su guitarra de juguete a mi lado.

Sofía y yo realizamos el concierto más lindo que he podido realizar a dos voces y tuvimos de público a las personas que más nos importan, mis padres. Hoy no canté con Diego Torres o con la Chilinguita de México, hoy canté con mi pequeña hermana y me siento muy feliz, emocionado, contento y orgulloso. Sofía no tiene miedo de cantar en voz alta frente a todos, al igual que yo. A Sofía no le importa el mundo, con tal de estar feliz al lado de su hermano, cantando y pasando el tiempo. Por que, como adecuando “Molly Smiles” de Jesse Spencer, “nada está mal cuando Sofía sonríe”.Espero, que cuando sea más grande, mi pequeña hermana lea estas líneas. En verdad, hoy, Sofía y yo, nos pintamos la cara color esperanza e hicimos la promesa de entrar al futuro con el corazón. Gracias Sofía por el gran recuerdo que le haz dado hoy a tu hermano mayor.

lunes, 28 de julio de 2008

Perú, mucho más que un país

















Hablar de mi país es un poco complicado, la palabra “Perú” engloba demasiado. Hoy, 28 de Julio, han pasado 187 años desde que la gloriosa historia de nuestra patria nos regaló la independencia de nuestra tierra de los españoles asesinos y opresores de nuestra ancestral cultura incaica. Un día como hoy, en 1821, don José de San Martín estableció la República Independiente del Perú. Ese día nació el Perú, el país que, hoy en día, observamos en nuestra costa, sierra y selva; sin olvidar los muchos hechos de nuestra historia que, también, fueron formando nuestra actual patria.

El Perú es más que su historia, más que un conjunto de culturas antiguas, que un imperio Incaico, que un virreinato; es, actualmente, una república democrática, a la cual, es cierto, le falta mucho para englobar a todos los ciudadanos, a la cual le falta demasiado para ser una potencia mundial o un Estado-nación pleno, pero es nuestro país en crecimiento, en lucha contra la pobreza, en búsqueda de la inclusión, en consolidación económica, política y social. Es más que la lucha por acabar con la deuda externa y los conflictos internacionales.

El Perú es más que un empresario limeño exitoso, pero también es más que un chofer de combi en cualquier lugar del país. Es mucho más que un pirañita de pueblo joven, pero también es más que una pituca de la Molina en la capital. Es mucho más que un campesino de la sierra forjador de su chacra y el alimento; es mucho más que un pescador trabajador de la costa peruana; no es solamente los invasores de pueblos jóvenes, ni los famosos “peruanos promedio” que siempre son adecuados a todos los peruanos, ni solamente los paisanos que se encuentran en cualquier país del mundo; es mucho más que mucha gente nacida dentro del territorio tratando de ser incluidos en ese conjunto tan inmenso de “peruanos” y “peruanas” y mucho más que los “peruanos” olvidados de nuestra selva.

Perú, mucho más que un cebiche bien picante, mucho más que un pisco, más que un tamal verde, amarillo o anaranjado, es mucho más que un suspiro limeño, una causa limeña, un turrón de doña pepa o un clásico, arroz con leche y mazamorra morada, más que una empanadita de semana santa, más que un arroz con pollo, más que un chairo, más que un chicharrón costeño o serrano, más que un adobo de carne o de pollo, más que un vaso de chicha o jugo en el mercado, más que un rico “sanguchón” o un caldo de gallina, más que una empanada de carne, queso, jamón, salchicha o mixta, más que un rico chifa o un pollo a la brasa.

El Perú es más que un huayno, un vals, una canción criolla o afro peruana, es mucho más que una Inca Kola, es más que un perro peruano calato o un caballo de paso, es más que Machu Picchu, Chan Chan o las líneas de Nazca, es más que un paseo por las calles de la transitada Lima, es más que un el blanco nevado del Misti en Arequipa, es mucho más que las playas de Máncora en Piura, es mucho más que el imponente Titicaca que compartimos con Bolivia, es mucho más que la heroica ciudad de Tacna, es mucho más que la milenaria, histórica y gran ciudad del Cusco, es mucho más que la flora y fauna de Puerto Maldonado en Madre de Dios.

El Perú es mucho más que una escarapela, una bandera o un himno, es mucho más que el rojo y el blanco, es mucho más que simples saludos a la bandera, desfiles y danzas típicas; es mucho más que defender nuestras fronteras, mucho más que Vargas Llosa, Bryce, Arguedas, Alegría, Chocano y Vallejo; es más que Libido, Mar de Copas, Pedro Suárez Vértiz Los nosequien y los nosecuantos, Uchpa, el Grupo 5, Dina Paucar, Rosita de Espinar, Néctar y Gianmarco; es mucho más que el Cienciano, Sofía Mulanovich, Lucho Horna, Alan García, el jinete y los jóvenes atletas especiales ganadores de medallas en competencias internacionales.

El Perú, también, es más que sus problemas; es más que no ir a un mundial de fútbol por más de 26 años, es mucho más que Sendero Luminoso y la terrible historia en el pueblo de Ayacucho, es mucho más que dos corruptos hijos de la gran puta como Fujimori y Montesinos, es mucho más que la injusticia y envidia enraizada en sus habitantes, es mucho más que la delincuencia y la violencia; es más que la traición y la cobardía de algunos que no merecen ser llamados peruanos o peruanas. Es mucho más que los errores políticos, económicos y sociales que ha pasado.

El Perú es más que Haya de la Torre, Leguía, Mariategui, Billingurst, Prado, Pardo, Echenique, Castilla, Toledo, García o cualquier político de su historia; es más que cualquier empresario, abogado, ingeniero, profesor, huelguista, estudiante, choro, chofer, cobrador, “huachiman” o “wachiman”, publicista, mecánico, labrador, pastor, campesino, agrónomo, electricista, contratista, prostituta, congresista, economista, obrero, pescador o cualquier trabajador peruano que se gana el pan de cada día como puede. Es mucho más que todo sueño, esperanza, esmero, esfuerzo, orgullo, vergüenza, honor o sentimiento posible de cada peruano.

El Perú es mucho más que nuestra calurosa selva, nuestra arenosa costa o nuestra fría sierra. Es mucho más que un mapa escolar pintado de crema, marrón y verde, es mucho más que el azul de nuestro mar y la blanca cordillera de los andes, es mucho más que la distancia entre carreteras, puentes, ríos, cascadas, cerros y montañas. Es más que todo y más que nada, es más que miles de ticos circulando en todo el territorio, más que ciudades inundadas de turistas de todo el mundo y más de miles de soles en circulación.

Incluso corre el rumor que Dios es Peruano, quien sabe. Cada persona establece para si mismo qué es el Perú; para cada peruano, el Perú es lo que conoce, lo que le hace dar pena y de lo que se avergüenza, lo que admira y de lo que se siente orgulloso. Para mí, es lo escrito en estas líneas; se que me falta conocer mucho y reconocer mucho más, se que dejo mucho de lado, pero esto es el Perú, en este momento, en mi opinión. Personalmente, estoy orgulloso de ser peruano, en las buenas y en las malas. Por esto, no tengo vergüenza de gritar y de decir “Viva el Perú ¡Carajo!”. Porque aquí nací y aquí espero morir. Hoy, un día muy especial, se le rinde honores al Perú, que es mucho más que un país, una idea o un sentimiento.

martes, 24 de junio de 2008

Cusco, Cusco…

















Hoy 24 de Junio, día del Cusco. Dedico estas líneas a la ciudad que me vio nacer, ciudad de mi familia, de mis antepasados, de mi pasado, de mi presente y de mi futuro, el lugar que siempre tendré en mi corazón.
---------------------------------------------------------------------------------
Un pequeño homenaje a la ciudad imperial en su día; porque Cusco es más que Machu Picchu, es sus atractivos turísticos diversos, muestra de la cultura cusqueña que es mezcla de incanato y virreinato; es su gente, sus parques, sus lugares de diversión; su comida, su clima tan variado, sus sitios tradicionales, es el increíble valle sagrado, su música, sus tradiciones, sus costumbres, su estilo de vida, la defensa que ejerce su pueblo, es todo (artículo anterior: "Antes de Irme"). El Cusco para mi es la ciudad de Dios. ¡Feliz Día Cusco querido!


Himno al Cusco

Coro:
Cusco, Cusco es tu nombre sagrado
como el sol del inkario inmortal
todo el mundo te lleva en el pecho
como canto y bandera triunfal.

Invencible bastión de tu raza,
te saludan los pueblos de pie;
y la patria que se honra en tu estirpe
te coloca en la frente un laurel.

Estrofas:
Cusco eterno, tus áureas reliquias
trabajaron orfebres del Sol.
Tus hazañas tallaron los siglos
y tu imagen la gloria esculpió.

Que se pongan de pie las naciones
que disparen su canto de estrellas
y que el mundo te rinda homenaje
inclinando en tu honor su pendón.

Qosqo Yupaychanan Taki (Quechua)

Qhochuntin:
Qosqo, qosqo willkasqan sutiyki
inkapachaq Tayta Intin hina
teqsimuyun qhasqonpi apasunki
haylli taki unanchanta hina.

Mana llalliy sanaykiq pukaran,
llaqtakunan much´aykusunki;
Suyutaqmi aylluykiwan samisqa
mat´iykiman pilluta churan.

Yarayma:
Wiñay Qosqo, Inti qorimanyankunan
illaykikunata llanq´arqan.
Hayllinkikunatan pacha llaqllarqan
wankikitaqaq Kusi Pacha.

Llapan suyukuna sayarichun,
ch´aska takinkuta wach´ichispa
llin pachataq yupaychasunkiku
unanchanta k´umuykachispa.

miércoles, 18 de junio de 2008

Héroes y Anti-héroes del Deporte Peruano Actual













Escribo estas líneas después de dos acontecimientos deportivos importantes, uno bueno y otro malo, acerca de la realidad del deporte en nuestro país: el triunfo de Luis Horna en la categoría de dobles de Roland Garros y la humillante goleada a la que fue sometida nuestra desprestigiada selección, un 6 a 0 de parte de Uruguay. La realidad nos muestra que un gran triunfo como el de Horna se ve opacado, pocos días después, por una gigante derrota como la de la selección. Del homenaje a “Lucho” Horna en el congreso a nuestra situación de vergüenza con la derrota del Perú en Montevideo queda demostrada la realidad ambigua del deporte peruano.

Como todo peruano, me sentí orgulloso de que Horna ganara el Roland Garros; y también me sentí mal por la derrota de Perú. Felizmente, mi tristeza fue mínima por que no pude observar el partido porque tuve clases a la misma hora. Sin embargo, no pude evitar ver el “score” cuando llegue al departamento donde vivo. Un contundente 5 a 0 me hizo reir por el comentario que horas antes había escuchado de mi amigo Roberto en la Universidad que menciono dicho “score”. Pero, la risa se convirtió en algo más cuando, minutos después, otro gol sentencio la noche negra para el fútbol peruano.

En realidad, luego de haberme reído de mi país, pensé en todos y cada uno de los “patriotas” responsables del deporte rey en nuestro país: Primero, los jugadores “Ñol”, “Butron”, Villalta, Mariño, Guerrero; los juergueros ausentes por su propia estupidez Pizzarro, Farfán, Acasiete y ese “Condor” que ya nadie quiere saber de el; los entrenadores, satanizados en los últimos tiempos, Autuori, Ternero, Navarro, Uribe y, por último, Chemo; los dirigentes o “diablos” liderados por, siguiendo la opinión de Phillip Butters, el “copechado” de Burga; los miles de peruanos que ya no apoyamos, y me incluyo en este grupo, debido a las mil y un perdidas de la selección, pero, pese a todo, aún hay fieles a la blanquiroja; los periodistas que en vez de hacer llegar su opinión al técnico de moda solo hacen críticas como profesionales DTs; y muchos otros. Todos culpables de nuestra situación en el fútbol.

Sin embargo, nuestra actividad deportiva no se limita al fútbol, y creo que muchos peruanos agradecemos por esto, también hay deportes importantes como el vóley, el tenis, el surf o las disciplinas olímpicas de las cuales poco o nada se dice, pero, pese a esto, logran los mayores lauros deportivos para su país como las 42 medallas obtenidas por los jóvenes especiales en el torneo latinoamericano de su categoría, el campeonato mundial de surf logrado por Sofía Mulanovich, la victoria en dobles del Roland Garros de Horna o el triunfo en el Belmont Stakes de Alan García en Hípica.

“Que los saquen a todos”, “ojala que se caiga el avión donde están”, “nacionalicemos brasileños” son frases que escuchamos comúnmente acerca de nuestros representantes en la selección peruana. Los hechos hablan por si mismos. Tajantemente, el Perú en el fútbol esta “cagado” o esta hecho “mierda”, con perdón de las dos anteriores palabras fuertes y despectivas. Ahora la tarea de cada peruano es buscar una posible solución, esto es una crisis que debería afectarnos a todos, al menos a los que nos gusta el fútbol.

A pesar de todo, no debemos perder la esperanza con respecto al deporte peruano debido a que muchos peruanos en verdad se sacan la “mierda”, perdón nuevamente, pero de verdad por su país. Por eso mismo, gracias Alan García, gracias Sofia Mulanovich, gracias chicos del equipo olímpico especial peruano, gracias Luis Horna; por dejarnos estar felices al menos por unos momentos antes de que empiece nuevamente la letanía habitual de los partidos o, mas bien, masacres de la selección de fútbol del Perú.

lunes, 14 de abril de 2008

Soy Provinciano ¿y qué?














Por: Javier André Murillo Chávez - 20074397 - Estudios Generales Letras - Pontificia Universidad Católica del Perú
Publicado en el diario semanal "puntoedu", el 14 de Abril del 2008

-------------------------------------------------------------------

Hace pocos días, en mi clase de elementos de ciencia política con el profesor Rolando Ames, nuestro querido profesor nos pregunto acerca de qué opinamos acerca de la descentralización. Pasados unos momentos, un alumno con voz alta expreso lo siguiente: “Debemos educar a la gente de provincias”. En primer lugar, me quedé frío; luego, pensé seriamente lo que dijo, y me vinieron a la mente diversas imágenes de personas del interior del país y me cuestioné seriamente si estas personas necesitaban educación.

Primero, cabe resaltar, soy un alumno cusqueño de esta Universidad, lo que explica mi disgusto con el comentario de mi compañero. Segundo, no me extraña la mala idea que poseen los limeños, ojo no todos, de la gente de provincias. Lo comprobé luego de aquel extraño comentario tan cargado de una idea que se ha expandido a lo largo de la capital: la gente de provincias o provincianos son inferiores a nosotros los que vivimos en Lima. Una propuesta como la expuesta por mi compañero debe ser analizada con detenimiento; mi compañero dice “debemos” y “educar”, se refiere a la gente que vive en la capital que, según muchos, es mucho más educada y culta que la gente de provincias a la cual se debe instruir; luego, menciona a la gente de provincias, es decir, cusqueños, arequipeños, trujillanos, apurimeños, tacneños, loretanos, etc. Todos inferiores, según él.

No voy a negar que muchos de mis paisanos y muchos provincianos no cuenten con una educación adecuada, pero no es porque ellos lo quieran. No se les permite el acceso a la misma educación que muchos de nosotros hemos y estamos recibiendo solamente por la falta de material, infraestructura, personal y muchas otras necesidades cerca de comunidades alejadas de la capital. Pero les digo que miles de provincianos, contando con el acceso a información y materiales que nosotros poseemos, nos superarían en inteligencia y superioridad. Solo para poner un ejemplo, la Universidad San Antonio Abad del Cusco, universidad pública, tiene uno de los exámenes de admisión más difíciles de todo el Perú y cuenta con muchos postulantes y pocas vacantes. Muchos escolares de provincias alejadas del cusco como Paruro, Quispicanchis y muchas otras llegan a la ciudad del Cusco y se preparan, por primera vez, en academias para el ingreso a la universidad. Aquellos estudiantes nunca en su vida habían visto la cantidad del material que encuentra ahí, y, en los resultados de admisión, precisamente, son estos alumnos los que adquieren los primeros puestos a la carrera de medicina, la más disputada, con notas de 17, sobre 20, para arriba; mientras que alumnos de colegios particulares del mismo Cusco, no llegan ni a 11.

El centralismo en este país, como decía el profesor Rolando, está presente en todo aspecto. Es muy visible como el gobierno no puede llegar a todos los lugares del territorio nacional. Un ejemplo, el Cusco y el gobierno. Estas vacaciones fueron de conflicto en la ciudad imperial, tuvimos un paro de 48 horas y muchos actos de protesta. Sin embargo, para el gobierno y en especial el Presidente de la República, el Cusco es totalmente senderista y lo único que queriamos lograr son actos subversivos tratando de frustrar el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico – APEC; sin embargo, los cusqueños de lo único que se quejaban era de la ley de concesión propuesta por el incoherente congresista Carlos Bruce. Pero, pese a ser una la situación, a nuestro querido presidente se le ocurrió mandarse semejante blasfemia por televisión nacional. Esto demuestra que nuestro gobierno tiene dificultad de llegar a todo el territorio nacional, tanto que no puede enterarse de lo que está pasando en la actualidad.

Muchas personas que afirman saber mucho más que cualquier provinciano y alardean acerca de poder vencer a cualquiera de éstos en un debate, deberían primero poder hablar Quechua, Aymará, Ashaninka, u otro idioma nativo para comprender sus sabias palabras, que muchas veces pueden enseñarnos mucho. Cabe resaltar, en especial a mi compañero si esta leyendo esto, y a todos, que conozco y sé que hay provincianos que pueden demostrar que tienen un conocimiento superior a cualquier otro peruano y que como peruanos y provincianos les debemos dar el respeto que se merecen.

Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.