Hoy se realizo la charla “ad-meeting” acerca de “La Marca y el entorno nacional” con la brillante exposición de Gustavo Rodríguez acerca del tema y de su más reciente libro “Traducciones Peruanas” (libro recomendado anteriormente) en la Pontificia Universidad Católica del Perú. En la charla se tocaron temas como la identificación y su papel el la publicidad actual, cómo se debe encaminar la publicidad actual y otros temas relacionados, siempre, con la publicidad. Yo acudí a la charla y de pronto me observe rodeado de alumnos de la facultad de comunicaciones, al principio de la charla sentí que estaba en un mundo distinto a mi facultad y mucho más lejano de mi carrera, derecho. Sin embargo, pese a mi prejuicio inicial, la exposición y el “ping pong” de preguntas que siguió me demostró que para hablar de publicidad, comunicaciones y aspectos relacionados no se necesita un lenguaje demasiado especializado. Por ahí que hubieron algunos tecnicismos no tan salidos de foco, pero, igualmente, comprensibles. Esto me demostró la validez de una frase que escuche hace poco, como alabanza a la facultad de comunicación: “La comunicación es la base de todo; es decir, derecho, sociología, etc.; porque si no existiera, no se podría comunicar o expresar nada. Sin embargo, refute aquella frase diciendo, en aquella ocasión, que “sin nada que expresar, tampoco tendría sentido la comunicación”. Entonces, el grupo de discusión de aquella ocasión llegó a la conclusión de que comunicación y otras materias o ciencias son complementarias como el huevo y la gallina.
Volviendo a la charla, Gustavo es una autoridad en el tema y su manera particular de exponer sus ideas en base a experiencias saco a flote una gran exposición. Curiosamente, es un mito popular que la gente “común” no se pueda comunicar vía e-mail o vía telefónica con grandes figuras como Gustavo, u otros profesores o autoridades en diversos temas, tal vez por miedo a no obtener respuesta o simplemente falta de interés. Sin embargo, rompiendo con el esquema decidí escribirle a Gustavo para comentarle de un artículo que hice acerca de su libro y felicitarlo. Al cabo de una semana, obtuve respuesta y me sentí emocionado puesto que mi artículo fue de su agrado y, además, también le gusto que le comunicara de su existencia y me invito a la charla de la que fui testigo el día de hoy. Luego de escuchar la charla, al concluir, me acerque para obtener la dedicatoria que él mismo me ofreció y una foto para el recuerdo, se siente bien poder tener contacto con un maestro, un maestro de la publicidad y un maestro escritor.
miércoles, 11 de junio de 2008
Un Maestro Publicista…
domingo, 4 de mayo de 2008
Realidad Social Peruana - G. Rodríguez - Horario: 2008
Mi primera recomendación de lectura. Hace poco en la universidad se expuso la feria del libro tradicional de inicio de ciclo. En ella compre algunos libros para regalar y otros para mi, aprovechando que los libros comprados en la feria se cargan a la boleta de pago de la universidad. El tercer día de feria encontré un libro muy interesante, desde que lo empecé hasta que lo terminé, y me sentí muy emocionado con él.
Efectivamente, “Traducciones Peruanas” del escritor y comunicador peruano Gustavo Rodríguez, es el libro del que hablo. Este libro es una colección de los artículos publicados en el diario “El Comercio” de Lima por el autor. Variados tanto en tema como en tiempo, los diversos artículos te atraen tanto por los divertidos y reflexivos títulos como por el contenido totalmente bien formulado, incluso debo decir que sólo no concuerdo con dos de ellos: “crónica de pedaleos y pataleos”, que curiosamente identifico el contrario de mi artículo “Un día de paro…”, y “veinticuatro hijos adolescentes”.
Muy pocas veces me aventuro a la lectura sin recomendación, no me gustaba mucho la lectura y, si se encontraba escondida por ahí, mi afición por la lectura, entonces, recién ha aparecido. En fin, creo que, en esta ocasión, me arriesgue y no me arrepiento. En verdad, el libro me absorbió. No paraba de leer; tanto que, incluso, descuide algunas lecturas de la universidad, lo llevaba a todos lados.
En verdad, existe otra característica que hace que me guste tanto este libro y la manera de escribir de Gustavo Rodríguez. Se parece a la mía, sólo que sus artículos no son tan controversiales o polémicos. El clásico final reflexivo, desafiante o burlón, es una característica de ambos. Otros dos puntos en los cuales reposa mi gusto y parecido con mis palabras, son el uso de experiencias personales y, en el caso de Rodríguez, profesionales; y el uso del lenguaje común o simple; es decir, entendible.
De los artículos que más me gustaron puedo mencionar: “Se busca traductores”, “Jesucristo reloaded”, “Abuelita ¿Cuándo bajas?”, “Los Simpson y lo cholo que soy”, “Queridas tiendas por departamentos”, “Mami, ya no soy Batman”, “No me saques el mono”, “A diez segundos del orgasmo”, entre otros. Todos interesantes, divertidos y amenos. En verdad, como dice el mismo libro, nuestras grandezas y torpezas vistas por un comunicador.
Por estos motivos, recomiendo la lectura de este gran libro, que está a un precio muy comprensivo, compren el original y no apoyen la piratería por favor: le hacen daño al país y al autor. Disponible en la librería de la PUCP y en diversas librerías de Lima, aún no sé si habrá ejemplares en las pocas librerías en Cusco. Muchos temas, palabras sabias, algunas notas controvertidas, demandas sociales puestas a la vista, diversión garantizada. La mente de un gran comunicador al descubierto: Gracias, Gustavo.
Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.