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domingo, 14 de junio de 2009

Réquiem por la blanquiroja




















Nos encontramos ubicados, como país, en el continente sudamericano. Somos un país opacado, en lo futbolístico, por dos grandes vecinos como Argentina y Brasil. No hay comparación en potencial para el deporte del balónpie, tanto en semillero como en actual material futbolístico en el extranjero. Este contexto no favorece objetivamente a nuestra capacidad de resaltar en uno de los deportes más populares históricamente; sin embargo, en nuestro país se presentan circunstancias particulares que destrozan aún más nuestras posibilidades: como tener un presidente de federación nacional inepto, corrupto y terco; que nuestros jugadores que “brillan” en el extranjero, juegan de la peor manera cuando se ponen la camiseta nacional o festejan mediocres empates cuando no deben. Todo esto empeora nuestra situación, al margen de todo el contexto ya señalado.

¿Cuál es la solución a este hoyo en el cual esta incrustada la selección peruana de fútbol? En mi opinión, no tan experta de fútbol nacional, me parece separar las medidas en distintos tipos: las decisiones a corto, mediano y largo plazo; las medidas urgentes y las accesorias; las medidas radicales y otras más banales. Hay muchas decisiones y corresponde a nuestros expertos en el deporte como comentaristas, entrenadores, jugadores y dirigentes tomarlas en corto, mediano o largo plazo, con medidas urgentes o relativas; entre estas decisiones se encuentran el crear un semillero efectivo, promover la identificación con la camiseta, con el orgullo nacional, recuperación del patriotismo perdido; por otro lado, solucionar los problemas de dirigencia, y este tema tiene nombre propio: Manuel Burga; por otro lado, descentralizar el reclutamiento de jugadores, es sabido que en provincias de nuestro país se puede encontrar la solución, por existir bastantes talentos escondidos en pichangas con pelotas de trapo.

Es difícil nuestra situación, como señalan la mayoría de prensa deportiva y noticiera de la capital, nuestra selección actual es la peor que ha podido tener el Perú en la historia; sin embargo, no en vano esta ocurriendo esto. Cuando se comete un error o varios, uno debe poder levantarse de su caída, recuperarse de todo lo humillante y mejorar para poder alcanzar un nuevo rumbo; en este caso, nuestros jugadores deben dejar atrás esto y luchar por nuestro país, basta de humillaciones por favor.

Seamos realistas, nuestro equipo no llegará al mundial del 2014, ni al del 2018, es posible que ni al del 2022; nosotros tenemos que encontrar un rumbo para nuestra selección. Nadie quita la posibilidad de que lleguemos a estos mundial de suerte o porque todos los equipos bajen de manera increíble su nivel, pero es dudoso que esto pase. Al menos demos pelea en estas nuevas etapas clasificatorias, por el gran honor de ser peruanos.

Conmigo, somos muchos los que soñamos con ver a Perú en un mundial, ver un partido entre Perú y Holanda, o Perú y Portugal, esto sólo es posible en nuestro medio o en nuestra imaginación o en un partido de Winning eleven en play station. Somos muchos los que soñamos con esto, es un sueño que junta a muchos peruanos, espero poder algún día ver este sueño hecho realidad, y, en el futuro, poder contárselo a mis hijos y que estos lo cuenten a mis nietos y así sucesivamente. Pregunto: ¿Qué podría contar acerca de la selección a mis hijos en el futuro? Piénsenlo.

sábado, 16 de mayo de 2009

miércoles, 13 de agosto de 2008

Un día en el Estadio

















El domingo pasado, Cusco, la ciudad del sol, hizo gala de su nombre. Fue un día propicio para un partido de fútbol. Los rivales eran Universitario, el visitante, y Cienciano, el local. En verdad, he ganado un gusto de ir al estadio para observar el espectáculo, que no sólo incluye el fútbol, también incluye los gritos de parte de ambas hinchadas, pero, en verdad, en el Cusco, los gritos sólo son contra del equipo rival. Además, si viene Universitario de Deportes al Cusco, el tono y el vocabulario usados son mucho más fuertes. Debido al antecedente del partido que hace tiempo queda en memoria del pueblo cusqueño en el estadio de Urcos. La “U” quedo con cinco expulsados, el partido empatado, suspendido, los puntos para el equipo del Cienciano y muchas sanciones para el DT y el peor equipo de aquel momento: Universitario de Deportes de Lima. Al final, la policía tuvo que intervenir contra los jugadores de la “U” y comenzó a escucharse, en las tribunas, el famoso canto de: “Esa es la U, vergüenza del Perú”.

Aquella experiencia quedó muy grabada en la mente de todos los cusqueños, es por eso que el estadio se llena cuando llega este o cualquier club limeño; sin embargo, el estadio queda repleto cuando llegan las “gallinas” a las cuales pueden insultar a su modo y estilo. En fin, después de todo esto, comienza el fútbol. Asistí a la cita deportiva con mi padre y mi hermano después de mucho tiempo. El partido inició con un gol en contra del Cienciano, la “U” metió un penal, gran sorpresa. Sin embargo, en el segundo tiempo, el equipo imperial hizo uso de buen juego y remontó el partido con un gol de cabeza de Manuel Marengo y un tiro libre sorpresivo de Julio Cesar Uribe, a quien se abucheó hasta ese momento. Después de todo, el equipo imperial logró la victoria y nos regaló un gran espectáculo. Claro, sin olvidar, la cantidad de insultos y desfogues en contra del equipo visitante.

El estadio Garcilazo del Cusco, casa del club centenario Cienciano del Cusco, es un gran estadio. Ubicado en las alturas de la ciudad imperial es una fortaleza cusqueña. Muchos temen a este escenario deportivo por el clima y la altura. Sin embargo, este escenario, al contrario de todo lo anterior, tiene un gran césped natural y clima muy definido. Además, cuenta con las tribunas tradicionales e, incluso, en la tribuna de Occidente con algunas butacas y palcos privados. Dentro podemos encontrar vendedores de gaseosa, golosinas, arroz con huevo, “sanguchones” de salchicha, saltado y anticuchos. Además, vendedores de cintas, camisetas, gorras, sombreros, cachos y otra indumentaria de ambos equipos en juego.

Ir al estadio, aparte de ver el fútbol, también consiste en observar el espectáculo entero. Expresar su simpatía con su equipo, mostrarse en contra del equipo contrario, gritar, silbar y otras señas. Comer, jugar cartas en la espera, leer un libro, conversar, todo. Además, en Cusco, se puede ir seguro y contento al estadio; sin embargo, en Lima no me atrevo a ir a ningún escenario deportivo simplemente por miedo. Antes de olvidarlo, parte importante del escenario es el árbitro, juez al cual se le reclama de ambos lados. Es muy difícil que en un partido el árbitro entre y salga de la cancha sin algún insulto desde la tribuna. Particular y lamentablemente, en Cusco, incluso se pueden observar objetos que caen en la cancha e, incluso, pueden caerle a los jueces, jugadores contrarios y el equipo técnico contrario, todo depende del público en la tribuna. Incluso se cree en rituales muy raros como, en caso de la "U", se cuelgan cabezas de gallinas degolladas con nombres del equipo. A pesar de todo, el fútbol sigue y el resultado es lo que cuenta.

jueves, 10 de julio de 2008

El Bueno, el Malo y lo Feo de la Prensa Deportiva Peruana

















Los comentaristas, críticos, analistas y periodistas deportivos generan en mi opinión diversos sentimientos y reacciones. Por ejemplo, dos casos:

El Bueno:
Phillip Butters, el "Especialista", comentarista, CRITICO y analista deportivo del canal 2 (en Lima) y 13 (en Cusco) Frecuencia Latina, me parece una persona muy conocedora del tema, una persona segura de si misma, debo admitir que lo admiro por su gran firmeza frente a los corruptos e inútiles dirigentes del fútbol peruano; su clásico adjetivo “Copechado de Burga” para el presidente de la federación peruana de fútbol, que hace poco o nada en su cargo, es una de mis frases favoritas y no dudo en citarla en alguna conversación del tema. El señor Phillip es un personaje alegre, bromista y muy sarcástico; tesis que comprobé hace unos meses cuando lo encontré comentando un ameno partido de fútbol entre los trabajadores de distintos programas de Frencuencia Latina en unas canchas sintéticas en Jesús María; me acerque, lo salude y accedió a tomarse una foto conmigo de manera muy amable. Siempre imparcial y duro con sus comentarios, firme defendiendo su opinión incluso frente a una demanda judicial de parte del “Copechado”, que según noticias recientes salió a favor del señor Butters.

El Malo:
El señor Alberto Beingolea, comentarista del canal 3 “CMD” e, incluso, profesor de la facultad de Comunicaciones de mi Universidad, me cae mal, completa y absolutamente. No tengo miedo de decirlo; cuando uno ejerce la función de comunicar debe ser imparcial; sin embargo este señor demuestra su fanatismo de una manera tosca cuando relata o comenta los hechos deportivos, está tan cegado por ser hincha de Universitario de Deportes o vulgarmente llamado la “U”, equipo que personalmente detesto por motivos extradeportivos, que cuando relata comenta: si pierde la U: “a la U le falto esto para ganar”; si gana la U: “a la U le fue demasiado bien en el partido”; en partidos en que no participa la U: “este resultado le conviene o no le conviene a la U”. En realidad, no opino en contra de ser fanático de ese equipo, sino que cuando supuestamente va a opinar como profesional debe hacerlo en equilibrio, Imparcialmente.

Lo Feo:
Pese a hablar de mil y un comentaristas, analistas, críticos, periodistas o lo que sea en el deporte peruano. Siempre queda un sabor amargo en el fondo: la pésima condición de nuestro deporte rey: el fútbol. Es lamentable, como podemos sufrir derrotas tan amplias como el reciente 6 a 0 frente a Uruguay o, nuestra clásica tortura, no ir al mundial desde hace un poco más de 26 años. Y que quede como reflexión de nuestra condición actual en el mes de nuestra tan maltratada patria, este “feo” aspecto del tema.

Hace unos meses hablaba con mi amigo Jaffet acerca de Perú en los mundiales y nos planteamos algo muy desagradable, al menos a mi parecer: si el Perú sigue así (sin ir al mundial), pronto habrá gente que habrá muerto sin haber visto jugar a Perú en un mundial en vivo; lo más lamentable es que entre esa gente estamos estar nosotros por ahora. Esperemos que no sea así. Es por eso que son importantes las fuertes y duras críticas del “Especialista”; y es por eso que son tan dañinos los comentarios abstraídos a particularidades sin sentido como las de Beingolea. En fin, el “bueno”, el “malo” y, como siempre, lo “feo” de este tema.

miércoles, 18 de junio de 2008

Héroes y Anti-héroes del Deporte Peruano Actual













Escribo estas líneas después de dos acontecimientos deportivos importantes, uno bueno y otro malo, acerca de la realidad del deporte en nuestro país: el triunfo de Luis Horna en la categoría de dobles de Roland Garros y la humillante goleada a la que fue sometida nuestra desprestigiada selección, un 6 a 0 de parte de Uruguay. La realidad nos muestra que un gran triunfo como el de Horna se ve opacado, pocos días después, por una gigante derrota como la de la selección. Del homenaje a “Lucho” Horna en el congreso a nuestra situación de vergüenza con la derrota del Perú en Montevideo queda demostrada la realidad ambigua del deporte peruano.

Como todo peruano, me sentí orgulloso de que Horna ganara el Roland Garros; y también me sentí mal por la derrota de Perú. Felizmente, mi tristeza fue mínima por que no pude observar el partido porque tuve clases a la misma hora. Sin embargo, no pude evitar ver el “score” cuando llegue al departamento donde vivo. Un contundente 5 a 0 me hizo reir por el comentario que horas antes había escuchado de mi amigo Roberto en la Universidad que menciono dicho “score”. Pero, la risa se convirtió en algo más cuando, minutos después, otro gol sentencio la noche negra para el fútbol peruano.

En realidad, luego de haberme reído de mi país, pensé en todos y cada uno de los “patriotas” responsables del deporte rey en nuestro país: Primero, los jugadores “Ñol”, “Butron”, Villalta, Mariño, Guerrero; los juergueros ausentes por su propia estupidez Pizzarro, Farfán, Acasiete y ese “Condor” que ya nadie quiere saber de el; los entrenadores, satanizados en los últimos tiempos, Autuori, Ternero, Navarro, Uribe y, por último, Chemo; los dirigentes o “diablos” liderados por, siguiendo la opinión de Phillip Butters, el “copechado” de Burga; los miles de peruanos que ya no apoyamos, y me incluyo en este grupo, debido a las mil y un perdidas de la selección, pero, pese a todo, aún hay fieles a la blanquiroja; los periodistas que en vez de hacer llegar su opinión al técnico de moda solo hacen críticas como profesionales DTs; y muchos otros. Todos culpables de nuestra situación en el fútbol.

Sin embargo, nuestra actividad deportiva no se limita al fútbol, y creo que muchos peruanos agradecemos por esto, también hay deportes importantes como el vóley, el tenis, el surf o las disciplinas olímpicas de las cuales poco o nada se dice, pero, pese a esto, logran los mayores lauros deportivos para su país como las 42 medallas obtenidas por los jóvenes especiales en el torneo latinoamericano de su categoría, el campeonato mundial de surf logrado por Sofía Mulanovich, la victoria en dobles del Roland Garros de Horna o el triunfo en el Belmont Stakes de Alan García en Hípica.

“Que los saquen a todos”, “ojala que se caiga el avión donde están”, “nacionalicemos brasileños” son frases que escuchamos comúnmente acerca de nuestros representantes en la selección peruana. Los hechos hablan por si mismos. Tajantemente, el Perú en el fútbol esta “cagado” o esta hecho “mierda”, con perdón de las dos anteriores palabras fuertes y despectivas. Ahora la tarea de cada peruano es buscar una posible solución, esto es una crisis que debería afectarnos a todos, al menos a los que nos gusta el fútbol.

A pesar de todo, no debemos perder la esperanza con respecto al deporte peruano debido a que muchos peruanos en verdad se sacan la “mierda”, perdón nuevamente, pero de verdad por su país. Por eso mismo, gracias Alan García, gracias Sofia Mulanovich, gracias chicos del equipo olímpico especial peruano, gracias Luis Horna; por dejarnos estar felices al menos por unos momentos antes de que empiece nuevamente la letanía habitual de los partidos o, mas bien, masacres de la selección de fútbol del Perú.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Latinoamérica y Europa: porque pensamos y jugamos diferente…












Las elecciones generales, las elecciones municipales y las elecciones regionales. Los referéndums, las protestas sociales y las demandas de la sociedad. Los partidos políticos, la economía del estado, el presidente, los ministros. Las decisiones internas del país, el congreso, las leyes, las comisiones. Los militantes, los sindicatos, los paros. Todos los elementos mencionados forman parte de la política. Los partidos, los goles, los tiros libres. El arbitro, las jugadas, los penales. El fuera de juego, las gambetas, los jugadores. Los equipos, la hinchada, el público. La emoción, la garra, los resultados. El balón, los “chimpunes”, las barras. Todos estos elementos forman parte del fútbol. La política y el fútbol son temas distintos; en concreto: ¿Qué de similar puede tener la política y el fútbol?

Este ciclo llevo el curso de Elementos de ciencia política con el profesor Rolando Ames en la facultad de Estudios Generales Letras en la PUCP, el curso es muy llamativo y las lecturas son muy interesantes. Entre ellas se nos encomendó la lectura de un pequeño fragmento titulado “De las demandas sociales a la acción política” del libro “América Latina: Política y Sociedad” del reciente Doctor Honoris Causa de nuestra universidad, el sociólogo francés Alain Touraine. El texto sostiene que la acción colectiva tiene tres dimensiones: las luchas de clase (clase), las luchas de liberación nacional (nación) y modernización económica y transformación del Estado (progreso). Y de esta tridimensionalidad surgen los posibles modelos principales de acción colectiva; es decir, el predominio de los conflictos sociales internos, el nacionalismo anticolonial y la acción revolucionaria marxista-leninista. Sin embargo, en el continente latinoamericano, al margen de la influencia de cada tipo de modelo, se ha producido un modelo de acción colectiva propio. El modelo de acción colectiva en América Latina combina, manteniendo su autonomía, las luchas o reivindicaciones sociales (luchas de clase) y las luchas o protestas antiimperialistas (luchas nacionales), pero con una subdivisión en acción anticolonial o antiimperialista contra la metrópoli extranjera, el Estado, los grupos sociales y las ideologías; y la apelación a la formación de un Estado Nacional o integración del espacio natural gracias al desarrollo económico y la intervención política y administrativa del Estado; además, estos aspectos asociados a la búsqueda de integración social, cultural y política de cada país.[1]

La idea del anterior texto es que las bases de la ciencia política pensada para Europa no se aplica necesariamente igual en América Latina, esto se a que las historias de ambos continentes han sido distintas. En América Latina hemos tenido la influencia del continente europeo en la plena historia propia latinoamericana desde el arribo de Colón a nuestra tierra. Y al tener influencia europea en el normal desarrollo de Latinoamérica, la historia se combina y no es ni la original latinoamericana, ni la europea pura. Por consiguiente, la historia, la sociedad, la economía y, por consiguiente, la política son diferentes en ambos continentes.

Hace poco, observando los partidos de la Copa Santander Libertadores, vislumbre la propaganda del grupo Santander acerca de la Copa. En la cual se observa la diferencia entre el “Football” europeo y el fútbol latinoamericano con la frase: “Nosotros no hacemos ‘football, nosotros no hacemos fútbol”, la propaganda es un homenaje al espíritu pícaro de Latinoamérica que logra convertir el “football” inventado en Europa a un fútbol picante y travieso en Latinoamérica. Así, también, en el periódico de la PUCP “Puntoedu”, con motivo de la Cumbre ALC-UE, ha publicado un número especial en el cuál se encuentra una pequeña nota que con el titulo nos dice todo: “Del pelotazo europeo al taquito latinoamericano”.[2]

En el fútbol, los latinoamericanos también hemos formado nuestras propias costumbres y jugadas. Tenemos nuestra propia manera de jugar y de hacer piruetas con el balón. En términos de la propaganda del grupo Santander, la forma en que nosotros hacemos el fútbol es “la forma de decirle al mundo que tenemos otras ideas”. Es fácil distinguir el tipo de “football” mostrado en una Champion’s league, donde compiten el Barcelona, el Real Madrid, el Chelsea, el Manchester, el Milan, el Inter, el Bayern, el Porto, etc.; y el fútbol mostrado en una Copa Santander Libertadores, donde se enfrentan el Sao Paulo, Boca Juniors, River Plate, la Universidad Católica del Chile, el Cobreloa, el Cienciano, el Cristal, la L.D.U. de Quito, etc. Desde el tipo de juego hasta el ritmo, las faltas o el tipo de respuesta, o, yendo más allá, en la hinchada, las barras y los himnos. Sin embargo, en algo que Europa nos lleva ventaja es en la infraestructura de estadios de “football”, allá podemos ver un Camp Nou (España), un Old Trafford (Inglaterra), un Estadio de la luz (Portugal); en cambio, en Latinoamérica siendo optimistas vemos una Bombonera (Argentina), un Maracaná (Brasil), un Monumental (Perú), y después un Inca Gracilazo de la Vega (Perú) o un Hernando Siles (Bolivia). El trato al arbitro, siempre se le trata mal sea en Europa o en Latinoamérica, y las juergazas que se dan los jugadores, como la de los seleccionados peruanos después de un empate con Brasil o la del Chelsea al clasificar a la final de la Champion’s, creo que son las únicas cosas que se dan en ambos continentes, sin olvidar la competencia y el respeto a las reglas. La tecnología es otra cosa que es increíblemente avanzada en Europa, en algunos clubes se utiliza equipos avanzados para dar instrucciones; en cambio, en América Latina, los equipos aún dan instrucciones gritando a toda voz.

Puede que en política no nos valla tan bien como les va en Europa, pero en el fútbol no vamos a negar la existencia de alguna igualación e, incluso, superación; así como Beckenbauer es alemán, Cruyff es holandés y Eusebio es portugués; Pele era brasileño, Maradona era argentino y Cueto era peruano. Si queremos ver más la actualidad, así como Henry es francés, Shevchenko es ucraniano y Totti es italiano; Robinho es brasileño, Tevez es argentino y Forlán es uruguayo. Hoy observamos estas diferencias en el fútbol y el “football” actual; nos damos cuenta de la diferencia cuando la ovación se incrementa cuando Ronaldinho agarra la pelota y deleita a los fanáticos con su fútbol travieso en la liga española o cuando vemos en partidos locales las formaciones y no encontramos o encontramos raramente, aquí en América Latina, apellidos europeos. En política, la Unión europea como órgano supranacional supera completamente nuestros intentos de formación supranacional latinoamericana.

En resumen, ¿en qué se parecen la política y el fútbol? En las diferencias que se generan dependiendo de donde se llevan a cabo la actividad y el deporte. Europa y Latinoamérica no son continentes iguales, ni siquiera son del mismo tipo. Existen demasiadas diferencias entre ambos continentes. Incluso nuestra manera de hacer política, nuestra manera de ser y expresar nuestras ideas es diferente y especial. Es por todo esto que en tiempos de cumbres mundiales en el Perú, se debe actuar cuidadosamente porque no valla a ser que alguna “guachita” latinoamericana de cualquier mandatario vaya a ofender a algún “player” representante europeo.

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[1] Una de las ideas en general del fragmento “De las demandas sociales a la acción política” de Alain Touraine en “América Latina: política y sociedad” Madrid, Espasa Calpe: 1989.
[2] Ambas fuentes se encuentran en Internet:
-Propaganda del grupo Santander:

http://www.youtube.com/watch?v=h8lAzQ4E_l8

-Artículo del puntoedu:

http://www.pucp.edu.pe/noticias_pucp/dmdocuments/num110.pdf

jueves, 28 de febrero de 2008

El día en que la ilusión se hizo realidad…













“El Perú, lamentablemente, sólo vive de las ilusiones” fue el comentario que, no hace mucho, hizo una conductora del programa de noticias deportivas de CMD, luego de la derrota del equipo peruano en la Copa Davis y la lesión de Luis Horna, primera raqueta nacional. Después de un tiempo de reflexión, analice la frase, recordando algunos hechos deportivos, en realidad sólo los del fútbol, por los cuales ha pasado el Perú. Recordé el subcampeonato de la Copa Libertadores que alcanzó el Cristal, la última clasificación al mundial de la selección y no se me vino nada más a la mente. Nada excepto el día en que la ilusión se hizo realidad…

Era el 19 de Diciembre del 2003, se vivía el ambiente de la caliente final de la copa sudamericana de fútbol. Cienciano, del Perú, contra River Plate, de Argentina. Tras derrotar a Alianza Lima de Perú, a la Universidad Católica de Chile, Santos de Brasil y Atlético Nacional de Medellín de Colombia, el Cienciano se ganó el derecho a jugar la Final de la copa contra un equipo de renombre internacional. La hinchada cusqueña se tuvo que mudar a Arequipa debido a la injusta FIFA que siempre le puso obstáculos al club héroe del Cusco y del Perú impidiendo que jugara la final en el estadio Inca Garcilazo de la Vega, argumentando que faltaba capacidad de público para una final internacional. Debido a esto tuvimos que jugar en el estadio characato de la UNSA. Sin embargo, tras un partido con arbitraje injusto y varios expulsados del Cienciano; Carlos Lugo, al minuto treinta y dos del segundo tiempo, metió un gol legendario e histórico que le daba al Perú su primer titulo internacional a nivel de clubes. Luego de un disputado partido en Argentina, en el que nuestro equipo empató tres a tres con su similar rió platense, el Cienciano lograba ganar el torneo sudamericano.

Nadie en todo el Perú, que a fines del 2003 se vistió con la roja del Cienciano del Cusco, olvidará aquella gran campaña futbolística. Carty, Acasiete, Bazalar, García, Ibáñez, Maldonado, Morán, Saraz, La Rosa, Portilla y Lugo, al mando de Freddy ternero y el comando técnico de aquel año lograron que el sueño se cumpla. Y por si fuera poco al siguiente año, el 2004, lograron otra gran hazaña en Norteamérica. Al ganar la copa sudamericana, nos ganamos el honor de jugar contra el ganador del otro torneo internacional de América del sur, la copa libertadores, que por aquel entonces fue, nada más ni nada menos, que Boca Juniors de Argentina. Empatamos el partido tras un gol de Carlos Tévez, a través de la peinada espectacular de Rodrigo Saraz. Después, en la tanda de penales, varios argentinos fallaron sus tiros y el portero Oscar Ibáñez se lucio atajando varios disparos; además, por si fuera poco, ningún cusqueño falló su tiro esa noche. Y así, Freddy Ternero condujo, una vez más, al Cienciano a un triunfo internacional y a un equipo “chico” del Perú al triunfo internacional.

Muchos de los equipos a los que enfrentó Cienciano comentaron que no conocían al equipo peruano e incluso hubo uno que otro comentario de menosprecio: “¿Cienciano? ¿Qué es eso?”. Sin embargo, al salir a la cancha, quedo demostrado que Cienciano es un equipo con garra y determinación. “Cienciano: el mata gigantes” así lo ha denominó la prensa internacional y ahora es reconocido como el mejor equipo del Perú, y bastante conocido por la cadena deportiva de FOX Sports. Es cierto que el Cienciano, no ha podido consagrar el titulo de campeón nacional, pero si ha dado un excelente rendimiento a nivel internacional. Los últimos cinco años ha participado en la Copa Libertadores. Además, se ha ganado el respeto de muchos clubes internacionalmente.

En CMD, canal deportivo, pasaron un resumen de la campaña del Cienciano por esos años titulado: “Cienciano: Gloria en las alturas”. Es difícil ver ese video sin llenarte los ojos de lágrimas de emoción por aquel triunfo. Porque ese día el Cienciano demostró que no sólo el Universitario, Alianza Lima o Sporting Cristal, denominados equipos grandes del Perú, podían lograr un reconocimiento para el Perú. Muchos comentaristas deportivos de la capital, de donde provienen estos equipos “grandes”, al informar y dar noticias sólo hablaban de la “U”, Alianza o Cristal. Tal es el ejemplo de Alberto Beingolea, perdón si no se escribe así su apellido, pero este comentarista, disculpen la expresión, lo ve todo color crema y si fuera por él, se casaría con el Universitario de deportes, todo lo ve “perdió la ‘U’”, no puede ver el triunfo del Melgar, del Sport Ancash, del Vallejo, del Alianza Atlético de Sullana, que como equipos “chicos” también se merecen respeto. No critico su fanatismo como el mío con el equipo rojo, pero como comentarista deportivo se debe tener un poco de equilibrio con los comentarios.

Volviendo a las grandes hazañas, los golazos y la emoción que vivió el Perú gracias al Cienciano del Cusco. Podemos decir con orgullo, todos los cusqueños, que nuestro equipo fue grande, es grande y siempre será grande por lo que siempre fue, el más grande equipo del Perú. Por último, es bueno recordar el grito que nació en el estadio de la UNSA aquella noche y se convirtió en un lema nacional desde aquella fecha: ¡Si se puede! Gracias Cienciano por el día en que la ilusión se hizo realidad…


Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.