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lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Negligencia religiosa?: El Exorcismo de Anneliese Michel

















Imagen "The Exorcism of Emily Rose" por Laura Vancane (Devianart)

Si una persona se encuentra en algún problema fuera de sus conocimientos profesionales, acude a los servicios de algún profesional especialista en el tema del problema en busca de una solución; si este profesional al que se acude falla en encontrar una solución, es lógico que se busque algún otro servicio profesional. Por ejemplo, si una persona requiere el diseño de un edificio, consulta a un arquitecto, si el diseño propuesto no le complace puede pedir uno nuevo o acudir en busca de otro arquitecto.

En el caso de que una persona presente síntomas de algún mal físico o psicológico acude a un médico en busca de ayuda. Sin embargo, qué pasaría si después de consultar a un par de médicos y recibir el diagnóstico, así como la respectiva medicación o indicación médica, no se presentan mejoras. Como dije, la persona puede acudir en busca de salidas alternativas como otros médicos, doctores de medicina alternativa (curanderos, chamanes, acupuntura, aromaterapia, etc.). De igual manera, muchas personas creyentes acuden a Dios, la mayoría de las veces esta acción consiste en la petición de ayuda a Dios mediante plegarias; en el caso de estas líneas, lo que se pidió, fue la intersección directa de Dios a través de un sacerdote.

Sin embargo, si la persona que acudió a la ayuda de un profesional se ve, leve o gravemente, afectada por sus servicios se encuentra en graves problemas legales; se inicia un proceso por negligencia profesional. Sin embargo, en el caso de que este profesional sea un doctor de medicina alternativa entran en el juicio conocimientos que van más allá de la razón, sino de la fe. Es en estos casos demasiado especiales, en los cuales, el juicio debe realizarse con mente abierta. Como señalé, en este caso, se acude al servicio de un sacerdote, y lamentablemente, mientras el sacerdote ejercía sus servicios, la “paciente” falleció. Entonces, ante la presencia de un posible delito, la fiscalía, representando a la sociedad, demandó al sacerdote.

En este caso en particular se puede observar que muchas de las pruebas pueden tocar temas fuera de lo común y testigos pueden ser profesionales en disciplinas alternativas, para lo cual se necesita extrema neutralidad e imparcialidad para poder resolver el caso. Este es en palabras comunes el caso que se va a analizar: el caso del exorcismo de Anneliese Michel y sus consecuencias.

Entre los aspectos religiosos encontramos un documento muy importante. El “Rituale Romanum” (o Ritual Romano) es un antiguo texto religioso que contiene diversos rituales de la religión cristiana, entre los cuales posee el procedimiento del ritual de exorcismo. Sin embargo, en la actualidad, se utiliza la modificación del antiguo “Ritual Romano” para los rituales de exorcismo, titulado “De exorcismis et supplicationibus quibusdam” (o De Exorcismos y otras suplicas), modificación realizada en 1999, tras 10 años de trabajo arduo y presentado al público por el Cardenal Jorge Medina Estévez, prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, en la sala de Prensa del Vaticano.

Como señala el Cardenal Medina Estévez, en la presentación “El nuevo rito de los exorcismos”, “El exorcismo constituye una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo”[1]; según el Catecismo de la Iglesia Católica, es “Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra la influencia del maligno y substraído a su dominio”[2]. Según explica, el exorcismo se lleva a cabo, de manera simple, en el bautismo; y de manera compleja, en el “Exorcismo mayor” o “Gran exorcismo”:

“El exorcismo mayor,[3] que es una celebración litúrgica. […] “procura expulsar los demonios o librar del influjo demoníaco y constante con la autoridad espiritual que Cristo confió a su Iglesia”[4] [además] es una petición del género de los sacramentales, por lo tanto, es un signo sagrado con el cual “los efectos, especialmente espirituales, se significan y se obtienen por la impetración de la Iglesia”[5]

Además, se señala acerca de los “Exorcismos mayores” que:

“En los exorcismos mayores, la Iglesia unida al Espíritu Santo, suplica para que Él mismo ayude nuestra debilidad (Cf. Rom. 8, 26) a fin de rechazar a los demonios para que no dañen a los fieles. Confiada en aquél soplo divino con el cual el Hijo de Dios donó el Espíritu Santo después de su resurrección, la Iglesia obra en los exorcismos no en nombre propio sino únicamente en el nombre de Dios o de Cristo el Señor a quien deben obedecer todas las cosas, incluidos el diablo y los demonios.”[6]

En este documento, “De exorcismis et supplicationibus quibusdam”, a parte del ritual mismo del “Exorcismo mayor”, se señala que para que un sacerdote practique este ritual debe obtener permiso del obispo diocesano y debe estar “dotado de piedad, ciencia, prudencia e integridad de vida” y estar preparado para este oficio. Por otro lado, se advierte que “El exorcista, en caso de alguna, así llamada, intervención diabólica, […] no debe creer fácilmente que alguien que padece alguna enfermedad, especialmente psicológica, esté poseído por el demonio”; por otro lado, el exorcista “si fuere necesario podrá consultar a expertos en la ciencia médica y psiquiátrica que tengan sentido de las cosas espirituales”. También, “Debe cuidarse que el rito no se convierta en un espectáculo para los presentes. De ningún modo se dé espacio a los medios de comunicación social mientras se realiza el exorcismo”[7].

Así mismo, este texto, señala los “signos de la posesión demoníaca”, que determinan si se trata de un caso de obsesión del demonio o no, estos son:
-“hablar con muchas palabras en una lengua desconocida”
-“movilizar cosas distantes u ocultas”
-“manifestar fuerzas por encima de la naturaleza de la edad o condición del sujeto poseso”
-“aversión vehemente a Dios, al Santísimo Nombre de Jesús, a la Bienaventurada Virgen María y a los santos, a la Iglesia, a la Palabra de Dios, a los objetos sagrados, a los ritos, especialmente sacramentales y a las imágenes sagradas”
Además, se recomienda algo bastante importante:
-“Conviene, finalmente, examinar la relación que existe de todos los signos indicados con la fe y la vida espiritual teniendo en cuenta que el Maligno es enemigo de Dios y de todo aquello que los fieles tienen para experimentar la acción salvífica de Dios en ellos.”

Por otro lado, entre los aspectos legales encontramos que existe un tipo especial de delito civil llamado negligencia profesional; que consiste en que el profesional fracasa al momento de ejecutar las habilidades y cuidados ordinarios que hubieran sido utilizados por otros profesionales al tratar un problema similar o un caso bajo circunstancias similares[8]. El tipo más conocido de este delito es la negligencia médica, que sea produce cuando un médico infringe daños o lesiones a un paciente que confía en sus servicios profesionales.

A pesar de esta mayoría, no todas las negligencias profesionales son del campo de la medicina. También existen negligencia profesional de arquitectos, ingenieros; e, incluso, otras más complicadas como “negligencia religiosa”, si cabe el término. En nuestro caso, la muerte de una “cliente” o “paciente” (la persona exorcizada), en manos de un profesional, especialista en su campo (el sacerdote exorcista). Por lo tanto, la fiscalía demanda al profesional por homicidio culposo, en el cual no se tiene intensión de asesinato; pero de todas maneras ocurrió.

Pasare a describir a grandes rasgos el caso del exorcismo de Anneliese Michel. Esta joven alemana nació el 21 de Septiembre de 1952 en Leiblfing, Baviera. En la Alemania más conservadora; su familia la educó en la más ferviente fe católica y ella era una creyente muy devota. Quería estudiar educación, soñaba con ser profesora; sin embargo, unos ataques raros que contorsionaban su cuerpo y nublaban su mente la atacaron en su adolescencia. Los médicos le diagnosticaron epilepsia; sin embargo, ella creía que tenía otro mal, escuchaba voces que no se fueron a pesar de la medicación. En medio de ese calvario, ella tuvo una visión de la virgen María en la cual se le advertía de esa lucha contra el demonio que iba a tener que enfrentar. Con el paso del tiempo empeoró y los ataques se volvieron constantes, es entonces que sus padres desconfiaron de los médicos y se encomendaron a la Iglesia. Sin embargo, el vaticano negó el permiso para efectuar el exorcismo mayor, porque la joven no presentaba xenoglosia (poder pronunciar diversas lenguas desconocidas), sansonismo (fuerza extrema para la condición de la persona), aversión a lo religioso o conocimiento de hechos muy distantes en tiempo y espacio; la Iglesia recomendó seguir con el tratamiento médico, pero comenzaron los enunciados en lenguas muertas y la aversión a lo religioso. Así el obispo de Wolfburgo, Josef Stangl, le permitió al padre Ernst Alt realizarle el exorcismo mayor, así durante meses se le aplicaron sesiones hasta de 7 horas al día a petición de ella misma. Por más asombroso que parezca a través de su cuerpo se manifestaban Caín, Judas Iscariote, Nerón, Belial, Legión e, incluso, el mismo Lucifer (Otras versiones señalan también al espíritu de Hitler). Este caso produjo una controversia increíble, se llegó a decir que Anneliese era la elegida para purgar los pecados de toda la humanidad hasta ese momento y provocó una terrible discusión interna en la Iglesia acerca del Vaticano II. Pese a todo, Anneliese Michel, a causa de desnutrición y deshidratación, después de varias sesiones de exorcismo, murió el 1 de Julio de 1976. Los padres de Anneliese y los sacerdotes Josef Stangl y Ernst Alt fueron llevados a juicio por la muerte, según la opinión pública existía un delito de negligencia; se les declaró culpables por homicidio culposo y fueron condenados a 6 meses de prisión. Además, luego de varios años, se hizo publica una declaración de visión del cuerpo de Anneliese en perfecto estado, incluso, se exhumó el cuerpo en busca de respuestas. Debido a este caso, la Iglesia se vio obligada a modificar y traducir el “Rituale Romanum”[9].

En el 2005, el cine hollywoodense estreno “El Exorcismo de Emily Rose”; y, en el 2006, se produjo la versión alemana llamada “Réquiem”. Estas dos películas llevan al cine, este caso que se produjo en la vida real acerca del exorcismo llevado a cabo, por el padre Ernest Alt, a la joven alemana Anneliese Michel en la década del 70.

“El Exorcismo de Emily Rose”[10] es una película acerca del juicio realizado al padre Ernest Alt, pero la historia es presentada con diferentes nombres; la historia presentada como principal es el juicio realizado en 1976; además, se muestran pequeños fragmentos o flashbacks, que nos muestran la vida de “Emily” (Anneliese, en la realidad) y el proceso de exorcismo que se le ejecuta; esta película resalta el juicio y las implicancias legales. Por otro lado, “Réquiem”[11], la versión alemana, resalta la vida de “Micaela” (otra vez, Anneliese Michel en la realidad) y sus supuestos ataques de epilepsia y, nuevamente, el exorcismo que se le hace.

Este caso esta dividido en dos etapas y un periodo crítico. La primera etapa es la vida entera de Anneliese Michel, una infancia muy religiosa, en una familia bastante conservadora, marca su vida; sufre diversos ataques y es diagnosticada de epilepsia; sin embargo, la medicación surtía el efecto que debía, pero las voces y las presencias extrañas que señalaba no se iban. Es entonces cuando los padres y la propia Anneliese tomaron la decisión de pedir ayuda a la Iglesia; es decir, a solicitar los servicios “profesionales” o “vocacionales” de un sacerdote exorcista. Entonces, se produce el hecho crítico o de quiebre de esta historia: el exorcismo mayor, que se extiende en sesiones diarias por meses, hasta la muerte de la joven. Luego, viene la segunda etapa; esta consiste en el juicio por negligencia religiosa, realizado a los padres y los sacerdotes responsables del exorcismo “fallido” encontrados culpables y penados por 6 meses.

Este es un caso famoso no sólo dentro de la Iglesia y la sociedad alemana; además, es un caso bastante controversial a nivel legal y a nivel de la opinión pública. Además, gracias al cine, ahora es un caso bastante conocido alrededor del mundo. La polémica aparece a raíz de la muerte de Anneliese y esta se centra en definir si hubo o no negligencia profesional de parte del padre Alt. Para definir esto, todo se reduce simplemente a determinar si Anneliese estaba enferma de epilepsia o si, en verdad, estaba poseída por el demonio en persona.

Estudiando el caso, podemos comprobar que Anneliese Michel presentaba los “signos de la posesión demoníaca”, según el Rituale Romanum[12]: la xenoglosia, Anneliese pronunciaba idiomas extraños que se reconocían en las cintas del exorcismo[13]; el sansonismo y contorsión increíbles, es decir, manifestar fuerzas por encima de la naturaleza de la edad o condición, no sólo presentaba demasiada fuerza, sino que también se contorsionaba de manera sobrenatural; mostraba aversión hacia lo religioso; además, se identificaron dentro de la joven bastantes presencias demoníacas. Incluso, esto años después, es corroborado por Gabrielle Amorth, el mayor exorcista del Vaticano en la Archidiócesis de Roma.

Lo que se debía aclarar es ¿fue un caso de epilepsia combinado con psicosis o un caso de obsesión demoníaca? La película “El Exorcismo de Emily Rose” refleja de cierta manera la dinámica del juicio; por un lado, la fiscalía defendía la teoría de que la joven asesinada sufría ataques epilépticos y que el sacerdote, negligentemente, le recomendó no seguir con la medicación; por otro lado, la defensa tenía una tarea bastante difícil, debido a que debía presentar y sustentar la teoría de que el sacerdote actúo de la mejor manera que pudo en su oficio, eso incluye probar que si hubo posesión demoníaca. En la vida real, la condena fue de 6 meses de prisión; en la película, como toda película hollywoodense, fue de condena por tiempo servido, es decir, la inmediata liberación por condena cumplida en el tiempo del juicio.

Tengo algunas observaciones acerca del caso:
-Primero, en juicios como este, en mi opinión; el razonamiento del juez y el jurado debe tener lo que se dice “mente abierta”. Los elementos de este juicio van más allá de la razón y requieren mucho más tolerancia que en cualquier otro caso. Esto porque es probable que si el jurado o el juez no son creyentes apoyen la teoría de la ciencia, aquí debe primar la objetividad e imparcialidad.
-Segundo, como se señala en “De exorcismis et supplicationibus quibusdam”, “la Iglesia obra en los exorcismos no en nombre propio sino únicamente en el nombre de Dios o de Cristo el Señor a quien deben obedecer todas las cosas, incluidos el diablo y los demonios”. Teóricamente, el título del juicio debe ser la sociedad civil versus Dios.
-Tercero, Anneliese, como ya se ha señalado, presentaba los signos señalados por el Rituale Romanum. Además, es conocido por testimonios y documentos, que Anneliese y sus padres acudieron voluntariamente a los servicios de la Iglesia.
-Cuarto, como se señala en “De exorcismis et supplicationibus quibusdam”, “El exorcista, en caso de alguna, así llamada, intervención diabólica, […] no debe creer fácilmente que alguien que padece alguna enfermedad, especialmente psicológica, esté poseído por el demonio”; por otro lado, el exorcista “si fuere necesario podrá consultar a expertos en la ciencia médica y psiquiátrica que tengan sentido de las cosas espirituales”. Entonces, puede ser que haya existido consulta previa a algún profesional de ciencia médica.

Por último, como conclusión, estas líneas son en tanto informativas acerca del caso; sin embargo, siempre queda cierta duda acerca de este caso. En los últimos días, he estado estudiando acerca de los exorcismos, lo que se puede desde un lugar tan lejano al Vaticano como lo es el Perú. En este caso, la opinión se divide en dos posturas: o Anneliese murió por desnutrición y/o deshidratación por la acción negligente del sacerdote que le impidió continuar con un tratamiento médico contra la epilepsia; o Anneliese murió por la acción de los seis demonios que residían en su interior y toman a la joven como la purgadora de todos los pecados de la humanidad hasta ese momento. Juzgue usted de acuerdo a sus creencias. Como dice la canción de Mago de Oz, “La danza del fuego”: “Cuando oigas a un niño preguntar, por qué el sol viene y se va. Dile por que en esta vida no hay luz sin oscuridad”; Yo creo en Dios y en el bien; lamentablemente, no es posible pensar en el bien, sin el mal.

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[1] Medina Estévez, Jorge “El nuevo rito de los exorcismos” (1999)
[2] Ibídem
[3] Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673.
[4] Cf. Ibídem
[5] “De exorcismis et supplicationibus quibusdam” (o De Exorcismos y otras suplicas) [1999]
[6] Ibídem
[7] Ibídem
[8] Finch McCranie, FLL “Negligencia Profesional” [2006]
http://www.los-abogados.org/profesional.htm
[9] Información obtenida del reportaje hecho por Cuarto Milenio y la entrada de Wikipedia acerca del tema.
Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=YVd6u-LqoNc
Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=_W81SH7XWb0&feature=related
Parte 3: http://www.youtube.com/watch?v=0__bzc3XR4w&feature=related
Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Anneliese_Michel
[10] IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0404032/
[11] IMDb: http://www.imdb.com/title/tt0454931/
[12] “De exorcismis et supplicationibus quibusdam” (o De Exorcismos y otras suplicas) [1999].
[13] Cinta del exorcismo:
http://nl.truveo.com/Anneliese-Michel-Exorcism-audio-tapes-Long/id/4116529483

sábado, 20 de diciembre de 2008

El extremismo en algunos colegios de señoritas del Cusco










Publicado en el "Diario del Cusco", el 22 de Diciembre del 2008, por Javier André Murillo Chávez.
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Escribe un estudiante de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y egresado del Centenario Colegio Salesiano del Cusco, colegio integrante del Consorcio de Centros Educativos Católicos del Cusco; soy cuzqueño de nacimiento y he sido educado en la fe católica cristiana, tanto por mis padres, como por mi colegio y, actualmente, por mi universidad.

Hace poco fui alumno del curso “Fe Cristiana y Mundo Contemporáneo” en la Facultad de Estudios Generales Letras. Este curso forma parte del programa curricular de mi universidad que tiene programado dos años de estudios en diversas áreas como historia, filosofía, ciencias sociales, biología entre otras; todo esto antes de empezar estudios especializados en la carrera particular que desee cada alumno como Derecho, Ciencia Política, Literatura, etc.

El objetivo de este curso fue aproximarnos un poco más a la teología y la relación entre nuestro mundo actual a la luz de la fe cristiana. Mi experiencia personal y las ideas de este curso me han impulsado a escribir estas líneas, gracias a la enseñanza de mi familia, de mi colegio y, ahora, de mi universidad, aprendí que la lectura de la palabra de Dios es importante en la vida de un creyente, es útil y sirve, en cada momento de nuestras vidas, para diversos aspectos.

Sin embargo, también he aprendido, que si bien la palabra de Dios plasmada en la Biblia es la guía de todo creyente; así como los textos teológicos señalan que “La Biblia es palabra de Dios para todas las épocas que se suceden.” [1]. Exactamente por esto, no puede ser leída como cualquier otro libro, es preciso tener en cuenta las exégesis, es decir, una serie de Interpretaciones que “trata de franquear la distancia entre el tiempo de los autores y de los primeros destinatarios de los textos bíblicos, y nuestra época contemporánea, para poder actualizar correctamente el mensaje de los textos y nutrir la vida de fe de los cristianos”[2]

Como dice la Pontificia Comisión Bíblica, el objetivo máximo de la palabra de Dios es guiar y “nutrir la vida de fe de los cristianos”. Sin embargo, muchas veces nuestros actos van en contra de lo que creemos y se genera la peligrosa contradicción entre lo que decimos y lo que hacemos. El motivo de estas líneas es demostrar, en base a mi experiencia personal, cómo un conservadurismo extremo lleva a negar o ir en contra de la propia palabra de Dios que se nos imparte, paradójicamente, como alumnos de los colegios del Consorcio de Centros Educativos Católicos en el Cusco.

Leyendo mi tradicional “Nueva Biblia Latinoamericana”, la versión que de preferencia usábamos en mis tiempos de escolar, encontré esta exégesis, a la base del Génesis 2, que habla de la creación del hombre y de la mujer, titulada: “Algunas respuestas claras acerca de las bases de la Fe”:

“No es bueno que el hombre esté sólo. Dios, que no conoce la soledad, establece la división de los sexos, no porque sea necesaria trasmitir la vida, sino para promover el amor, la entrega mutua y el gozo compartido. La mujer es formada del hombre; esto significa que tiene igual dignidad que él; la debe respetar y querer como a sí mismo. Debe formar con ella un solo ser: es lo que significa la expresión bíblica: los dos serán una sola carne.”[3]

He vivido intermitentemente, los dos últimos años, entre Cusco y Lima; en esta época de mi vida he podido observar la actitud contrastada entre la provincia en la cual he vivido 15 años de mi vida y la capital de nuestro país. El contraste es claro: la mayoría de personas e instituciones de la sociedad cuzqueña, en la cual me incluyo, tienden a exagerar las cosas o radicalizarlas, se llega siempre a los extremos (incluso podríamos decir provinciana en vez de cuzqueña); por el contrario, en la sociedad limeña, capitalina, curiosamente, no se percibe la tendencia a exagerar las cosas o la radicalización, pero cuentan también con otros defectos. Esta actitud en provincias, trae consigo, la mayoría de las veces, desventajas y pérdidas. Además, esta es la imagen que comparten algunos limeños de nosotros y que debemos corregir con el tiempo, porque lo único que logramos es que, erróneamente, se nos tilde de “Bárbaros”, “Radicales” o, como dice el presidente, “Perros del hortelano”.

Esta actitud de extremismo se puede percibir tanto en personas como en las instituciones de provincias. Tomando un ejemplo de mi propia experiencia, además de ser motivo de las líneas que escribo en estos momentos; si bien, todos los colegios de señoritas del Consorcio de Centros Educativos Católicos del Cusco deben promover, como principio, el respeto hacia sus alumnas y una actitud un tanto conservadora por la edad misma de las alumnas; así como, por ser responsables directos de su alumnado por encargo de los padres; este principio no debe ser arrastrado hacia el ultra-conservadurismo, ejemplo de este extremismo provinciano del que hablo, porque, en este caso particular, así se promueve un aislamiento social único; así como una provocación a la desobediencia como con toda prohibición; y sobre todo la contradicción que ya mencioné: la negación de la enseñanza cristiana plasmada en la Biblia.

Debo agregar y aclarar, que los colegios sólo de varones no presentan este problema, ya que tienen una postura un poco más liberal respecto a este tema, en el que influyen también temas de machismo y otros; de la misma forma, los colegios mixtos también cuentan con sus propios problemas que no son temática de estas líneas. Es por eso que dejo de lado a los colegios exclusivos de varones y los colegios mixtos de esta pequeña reflexión.

Por otro lado, personalmente, he observado en mi vida de escolar aquí en el Cusco, y no soy el único; que en la mayoría de los casos, amigas mías e, incluso, mi enamorada, vivían, y algunas viven aún, con un temor profundo cuando se encuentran con el uniforme de sus colegios; en parte, ese temor se debe al castigo con el que amenazan algunos colegios de señoritas al observar a una alumna suya con un alumno del sexo opuesto de algún otro colegio o algún otro chico, a menos que sea pariente cercano. Los castigos, según tengo entendido, van desde amenazas leves, citación a los padres y hasta expulsión.

Como se dice en la exégesis: Dios creó al hombre y a la mujer “para promover el amor, la entrega mutua y el gozo compartido”[4] entre ellos. En general, nuestra actitud, debe ser una actitud prudente, o ética, como menciona Aristóteles en la “Ética a Nicómaco”, debe evitar el exceso y el defecto, ser punto medio. En este caso, no se debe tomar una postura ultra-liberal, como permitir a las alumnas hacer lo que quieran cuando se encuentren con el uniforme de colegio; ni una postura ultra-conservadora, como se ha tomado hasta ahora; es decir, castigar hasta el saludo de un amigo en la calle cuando las alumnas se encuentran con el uniforme. Se debe tener una postura prudente, en la cual se analice con criterio la situación.

No es lo mismo encontrar señoritas alumnas cometiendo actos imprudentes, obscenos, toscos o groseros en plena calle; que encontrar señoritas alumnas saludando a sus amigos con un beso en la mejilla. De igual manera, como se dice en la exégesis, Dios creó al hombre y la mujer para promover el amor. También existen casos en que las alumnas mayores tienen enamorados en otros colegios o enamorados en general, pero la situación debe ser evaluada con criterio y no simplemente castigada por darse la situación. En mi opinión, una situación que amerita castigo es cuando una alumna y su enamorado comenten actos obscenos frente a alumnas menores o frente al público; pero otra situación muy distinta es cuando un enamorado lleva un ramo de flores a la puerta del colegio de su enamorada y ella lo recibe con un beso, la cual es una demostración de amor, incluso modelo para las alumnas menores.

Una postura de castigo y represión de ambas situaciones, la imprudente y la prudente, sin criterio ni evaluación, sólo promueve también la represión de las relaciones sociales del alumnado, pero especialmente, una profunda represión del amor, que es justamente lo que Dios nos ha encargado; así como ir en contra de su voluntad y de la enseñanza religiosa que se nos imparte en los centros educativos del Consorcio. Además, también cierta experiencia, me demuestra que las prohibiciones generan deseos de desobediencia. Es así que, frente a estas prohibiciones propias de un ultra-conservadurismo, algunas alumnas de colegios exclusivos para señoritas buscan evadir las prohibiciones mediante otros métodos como esconderse, mentir o engañar a las autoridades y profesores de su propio colegio cuando se encuentran con sus enamorados. La pregunta es: ¿Esos no son valores anticristianos (esconderse, mentir, engañar)? ¿Eso no es lo que se promueve mediante las prohibiciones exageradas? ¿Ese tipo de alumnas son las que se quiere para los colegios exclusivos de señoritas, formadas en esos antivalores?

Es por esto, que hago un llamado a las autoridades y profesores de los colegios exclusivos de señoritas integrantes del Consorcio de Centros Educativos Católicos del Cusco, a tener en cuenta esta humilde opinión, que se presenta como sugerencia y/o cierta crítica, pero nunca como muestra de altanería, soberbia y/o protesta. Escribo estas líneas como creyente católico cristiano, exalumno salesiano cuzqueño y, actualmente, alumno de la Pontificia Universidad Católica del Perú, esperando contribuir, con mi opinión, la educación y valores en el Cusco. Como sugerí, la actitud que se debe adoptar, tanto por personas e instituciones, ha de ser prudente, una actitud que evite el exceso y el defecto, una actitud con criterio; una actitud conforme a la voluntad de Dios, que quiere para los hombres una vida plena y que, particularmente, ha señalado para el hombre y la mujer un camino de amor, entrega mutua y gozo compartido.
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[1] Documento de la Pontificia Comisión Bíblica: “La Interpretación de la Biblia en la Iglesia”. En:
http://www.foroexegesis.com.ar/Textos_Magisteriales/interpretacion_de_la_biblia_en_la_iglesia.htm
[2] Ibídem.
[3] Nueva Biblia Latinoamericana. España: 1972. p. 6.
[4] Ibídem.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Reflexión ante la crisis mundial de la economía












“Una grave crisis de confianza sacude en estos momentos la economía mundial y la actividad financiera”[1] expresó acertadamente Nicolas Sarkozy, presidente de Francia y la Unión Europea. Esta crisis económica no es más que una crisis de confianza; sabiendo esto es preciso cuestionarnos ¿Quiénes son los únicos capaces de generar confianza o desconfianza? La respuesta es simple: las personas. Entonces, señala nuevamente, en declaraciones, el presidente Sarkozy: “la actual crisis financiera internacional no es la del capitalismo sino la de un sistema que ha ‘traicionado’ el capitalismo económico de mercado”[2]. Esto quiere decir que el principal responsable de esta crisis es el sistema económico norteamericano; específicamente, algunas “personas” dentro de este sistema económico, la denominada “élite corrupta”.

El capitalismo, propulsor del “laisser-faire” (“dejar hacer”); es decir, del libre mercado y el papel del Estado como espectador, no ha fracasado; sin embargo, continuando la idea del presidente francés, hay que “’refundarlo’ sobre las bases de la ética del esfuerzo y del trabajo”[3]. Esto quiere decir que, además, de una crisis económica se nos presenta la crisis de desconfianza que se debe solucionar teniendo en cuenta “El factor humano, moral, [que] es fundamental para repensar el lugar del estado y del mercado en la sociedad. [Porque] en realidad el asunto es más de fondo y tiene un innegable componente ético”[4]. Hablando éticamente, desde el punto de vista del paradigma de la autonomía, representado por Immanuel Kant, se afirma que una máxima; es decir, la acción de cada ser humano racional, es moralmente buena cuando logra convertirse en ley universal. Esto quiere decir, de manera sencilla, que una acción para ser buena tiene que ser buena para todos y no perjudicar a nadie (ética universalista)[5]. Por lo que las acciones de los dirigentes de algunos bancos norteamericanos y empresas privadas al ser corruptos, irresponsables, incapaces y, así, conseguir beneficio propio, comisiones o sobornos, a costa de los demás, son acciones inmorales.

Además, como señala el publicista y comunicador Gustavo Rodríguez en su artículo “Ahora es mi problema” en el Diario El Comercio de Lima, explicando un cuento titulado “Las lagartijas” relatado por François Vallaeys acerca de la solidaridad y la responsabilidad: “Ya no son lagartijas las que se pelean por un insecto [y perjudican a todos los animales que se mostraron indiferentes ante el problema]: son banqueros norteamericanos que pelean por un mercado hipotecario de manera irresponsable, otorgándoles créditos a personas que no tienen cómo pagarlos, llevando la cadena de acontecimientos al cataclismo económico en el que todos estamos pagando los platos rotos”[6]; Esto se refiere a la irresponsabilidad de esta “élite corrupta” y al “aporte fiscal de 700,000 millones”[7] que ha realizado del gobierno norteamericano, aquí cabe presentar el término de “Comunismo de los ricos”[8], idea planteada por Nelson Manrique, para aclarar la idea, “paradójicamente, […] son los ciudadanos de a pie los que, con la plata del Estado, que es de todos, tienen que acudir a tapar los huecos millonarios generados por una minoría de corruptos e irresponsables.”[9] Entonces, “Las ganancias son privadas, las pérdidas, públicas: el comunismo de los ricos”[10].

Del mismo modo, nos dice el Génesis: “Tomó, pues, Yahvé Dios al hombre, y le puso en el jardín del Edén para que lo cultivase y guardase”[11]; y, como señala la editorial de la revista SIGNOS, “el centro de la economía debe ser el hombre concreto”[12]; entonces, el hombre es a quien Dios ha confiado su obra y el hombre es también responsable de ella. Porque “ningún sistema, ni el estado ni el mercado, ni cualquiera de las formulas posibles de combinación de ambos que pueda imaginarse tendrá sostenibilidad si por encima o al fondo de esas estructuras económicas no existen hombres y mujeres solidarios y corresponsables.”[13] Cómo lo señala el documento “Gaudium et Spes” del Concilio Vaticano II: “es deber permanente de la Iglesia [es decir, todos nosotros, los creyentes] escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas”[14]. Así, nos señala el texto bíblico; es decir, la palabra de Dios, su voluntad: Dios nos ha confiado su creación, entonces los hombres, frente a esta responsabilidad, ahora con este signo (la crisis mundial de la economía) y todos los signos de los tiempos que se presenten en nuestra época, según la teología y siguiendo la voluntad de nuestro Dios, debemos cuidarla y ser responsables de ella.

Esto quiere decir, en mi opinión, que todo en este mundo para lograr un correcto funcionamiento, en este caso de la economía, sólo depende del hombre y sus acciones; por un lado, desde el punto de vista ético, de que sus acciones sean moralmente buenas; y, desde el punto de vista teológico cristiano, que sus acciones se realicen conforme a la voluntad de Dios. Por esto, la crisis también es una oportunidad; una oportunidad, como expresa, Sarkozy, “para tomar medidas concretas destinadas a favorecer la vuelta de la confianza”[15]; confianza, no sólo en unas cuantas personas, sino confianza en los seres humanos y sus acciones correctas por el bien de todos.
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[1] “Carta del presidente Nicolas Sarkozy a los miembros del Consejo Europeo” (3 de Octubre de 2008)
La cita textual está redactada en francés: “Une grave crise de confiance ébranle l'économie mondiale et l'activité financière.”
[2] “¿Qué es lo que en verdad se ha derrumbado?”. Editorial de la revista SIGNOS. Octubre 2008.
http://www.bcasas.org.pe/revista.pdf
[3] Ibídem.
[4] Ibídem.
[5] Ideas derivadas del “Imperativo categórico”, concepto ético en “Fundamentación de la metafísica de las costumbres” de Immanuel Kant (traducción de Manuel García Morente): “Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torno ley universal”. Y del texto del libro “Debates de la ética contemporánea” (2007) Editorial PUCP, Lima: Perú; de Miguel Giusti y Fidel Tubino.
[6] La fabula está descrita por completo en el artículo “Ahora es mi problema” (1 de Noviembre del 2008) Punto de vista de Gustavo Rodríguez en “El Comercio” Lima: Perú.
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-11-01/ahora-mi-problema.html
[7] “¿Qué es lo que en verdad se ha derrumbado?”. Editorial de la revista SIGNOS. Octubre 2008.
http://www.bcasas.org.pe/revista.pdf
[8] Ibídem.
[9] Ibídem.
[10] “El comunismo de los ricos” (22 de Septiembre del 2008) de Nelson Manrique, en Perú21.pe Lima: Perú.
http://peru21.pe/impresa/noticia/comunismo-ricos/2008-09-22/225320
[11] Génesis 2, 15. Biblia Nácar-Colunga (2001) Biblioteca de autores cristianos, Madrid: España.
[12] “¿Qué es lo que en verdad se ha derrumbado?”. Editorial de la revista SIGNOS. Octubre 2008.
http://www.bcasas.org.pe/revista.pdf
[13] Ibídem.
[14] “Gaudium et Spes” en Concilio Vaticano II. Archivo de documentos del Vaticano.
http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651207_gaudium-et-spes_sp.html
[15] “Carta del presidente Nicolas Sarkozy a los miembros del Consejo Europeo” (3 de Octubre de 2008)
La cita textual está redactada en francés: “pour arrêter ensemble les principes de notre action commune. Il me paraît indispensable que nous arrêtions également à ce moment là des mesures concrètes propres à favoriser le retour à la confiance”.

miércoles, 1 de octubre de 2008

El Problema del Mal en San Agustín: Informe del texto














Este es mi segundo informe de mi curso Fe Cristiana y Mundo Contemporáneo, acerca del texto "El problema del mal en San Agustín" del autor Héctor Castro Diéz, LC. Para consulta del texto entrar aquí.
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¿Quién no ha experimentado alguna situación del mal? La muerte de un pariente, la ruptura de una relación amorosa de largo tiempo, un accidente de tránsito, la pérdida de bienes materiales por algún robo u otras causas como un desastre natural, abundan los ejemplos. ¿De donde proviene ese mal? En caso de los creyentes ¿Cómo pensar el mal si creemos en la existencia de un Dios basado en el amor? ¿Cómo es posible que exista el mal si Dios quiere lo mejor para nosotros? Preguntas que surgieron a lo largo de la historia y que San Agustín de Hipona supo investigar, él estuvo en búsqueda constante de una explicación a este problema del mal tan profundo en nuestro mundo hasta la actualidad. El presente texto de Héctor Castro Díez nos habla de manera resumida el pensamiento del santo de Hipona acerca del mal.

Lo que propone el autor, en mi opinión, es mostrar al lector una de las más coherentes explicaciones filosóficas y teológicas acerca del problema del mal. La propuesta de San Agustín que fundo los cimientos de “la auténtica respuesta al problema del mal en el mundo”. Además, nos muestra el razonamiento y reflexión de San Agustín como filósofo y creyente, en su tiempo y visión del mundo. Particularmente, el texto me pareció un gran resumen de la evolución del pensamiento del santo de Hipona, como lo denomina el texto, a lo largo de su vida, acerca del problema del mal en el mundo.

La idea central del texto es su explicación del problema del mal reinante del mundo: “el mal que reina sobre la tierra viene del mismo hombre, el cual, con un mal uso de su libertad, puede oponerse a Dios y pecar”. Este mal no es sino “la privación del bien” y no puede venir de nuestro Dios bueno y creador, por esto es que viene del mismo hombre. Además, siguiendo la reflexión acerca de su clasificación de males, el único mal que existe es el pecado. Por otro lado, San Agustín indica que Dios es capaz de transformar el mal, como dice el texto: “Dios saca de un mal, un bien mayor”. Sin embargo, San Agustín toma distancia de situaciones como la muerte y se acoge en su fe. Con esta idea central, San Agustín logra aportar una explicación al mal presente en el mundo, muy reflexionada y elaborada.

La primera idea principal es acerca del génesis y el núcleo del problema del mal en el pensamiento de San Agustín. Pasando por el maniqueísmo y el neoplatonismo no logra encontrar, en una teoría ya existente, la solución al problema del mal. Entonces, basado en la “certeza de un Dios bueno que hace todo de la nada, que da el ser y la existencia a la naturaleza” plantea la definición del mal y la primera idea principal del texto: “El mal no es sino la privación del bien”, definición muy importante que ha trascendido en el tiempo. Además, determina que el mal no proviene de Dios ni de un principio del mal, entonces, por descarte, proviene del mismo individuo.

San Agustín define claramente que tanto el mal como el bien son complementarios, como escuché en una canción de mi grupo preferido Mago de Oz titulada “la danza del fuego”: “Cuando oigas a un niño preguntar ¿Por qué el sol viene y se va? Dile porque en esta vida no hay luz sin oscuridad”. Es exactamente un ejemplo del pensamiento de San Agustín, es imposible pensar en “duro” sin “suave”; o en “caliente” sin “frío. Así, en términos filosóficos, los opuestos, según lo entiendo, son la privación de su contrario.

La segunda idea principal del texto tiene que ver con la tipología del mal elaborada por San Agustín. Dividiendo el mal en “mal físico” y “mal moral”; sin embargo, descarta el “mal físico” porque tiene que existir a la fuerza para lograr armonía en la naturaleza. Entonces, por descarte, el único mal que existe en nuestro mundo es el “mal moral”, que no es más que el pecado. Y la segunda idea principal es: “el hombre es el autor del mal que encuentra y padece”. Dios nos concede libertad, pero el hombre es corruptible y puede fallar en la elección de seguir a Dios o rechazar a Dios.

Es cierto, el único responsable de sus actos es el mismo hombre, porque Dios le brinda libertad absoluta sobre sus acciones. El hombre puede optar por el rechazo al amor de Dios y su plan de salvación, pero porque él sólo se corrompe, y a estas situaciones o actos en el mundo cotidiano se les conoce como pecados. Cada persona puede optar por donar una limosna a un ciego en la calle o no hacerlo; puede optar por ser fiel o ser infiel a su pareja; puede decidir entre ahorrar para comprar un nuevo celular o robar uno; y otros ejemplos de situaciones que dependen de la voluntad humana cedida por Dios en nuestra elección del sentido de nuestras vidas.

La única idea del texto con la que estoy en contra es la de que el “mal físico” logra la armonía de la naturaleza, según el texto este mal físico favorece al conjunto de la naturaleza; personalmente, lo que entiendo de esta reflexión, es que si me roban y me golpean, me dejan medio muerto, está bien porque es la armonía de la naturaleza. Suena ilógico, es como si dijera: el sacrificio de uno es bueno para los demás, pero si todos entendemos esto, todos sufriríamos por el bien de los demás. Más que no estar de acuerdo con la frase, no la comprendo.

Bueno, el texto ha aportado a mi conocimiento y a mi saber para aplicarlo a mi vida; me ha enseñado, para mi conocimiento, mucho acerca del pensamiento de San Agustín de Hipona, influido por Aristóteles, los maniqueos y los neoplatonistas e influencia importante para Santo Tomas de Aquino, acerca del problema del mal que continua presente en la actualidad; que el mal es una privación del bien y que no podría existir bien sin el mal. Luego, para mi vida, he aprendido que el único origen del mal es la voluntad del hombre, el uso de la libertad que nos brinda Dios para hacer el bien o el mal; por esto, depende de cada uno actuar según la voluntad de Dios, de acuerdo a su amor y su plan de salvación o actuar egoístamente y simplemente volcarse a uno mismo. Aparece muy importante la figura del pecado. Además, San Agustín nos brinda, según entendí, pese a tratar de explicar el problema del mal en su totalidad, un llamado a confiar en la fe, como él dice, en algunas situaciones.

El mal, entendido como el pecado, depende de cada individuo y cómo actúe. Esta es la gran enseñanza de San Agustín a un mundo en el cual el llamado a ser buenos es latente y urgente. Estamos en un mundo en el cual reina el pecado en muchos aspectos, entonces estudiando y reflexionando sobre el mal damos un gran paso para poder superarlo y lograr un mundo completamente enfocado hacia la voluntad de Dios.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Un Dios para hoy: Informe del texto














Este es el primer informe de mi clase de Teología con la profesora Amparo Huamán en la facultad de Estudios Generales Letras en la Pontificia Universidad Católica del Perú, basado en la introducción y el primer capítulo del texto "Un Dios para Hoy" de Andres Torres Queiruga. Para consulta del texto: entrar a Biblioteca Virtual y buscar en la parte inferior el texto mencionado. Espero que algún día, los profesores y religiosos de mi colegio puedan leer estas líneas.

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No es raro encontrar en nuestra Universidad, dentro de nuestra facultad de Estudios Generales Letras, personas que, frente al curso de teología que tenemos que llevar según la malla curricular, muestran una actitud indiferente o, simplemente, burlona acerca de esta situación. Personalmente, entré al curso “Fe Cristiana y Mundo Contemporáneo” por las dos nociones dentro del nombre; yo soy creyente, he salido de un colegio católico cristiano, el colegio salesiano del Cusco, dirigido por la congregación salesiana y me interesa profundizar en mi “Fe Cristiana”; y como alumno universitario me interesan demasiado los temas del “Mundo Contemporáneo” de nuestros días. Justamente, este primer texto del libro “Un Dios para hoy” de Andrés Torres Queiruga es el inicio de mi primera aproximación a la Teología.

Como el título del texto nos señala, el texto trata de la búsqueda de un nuevo pensamiento, imagen y valoración de Dios, propia de nuestro mundo actualmente. El autor propone a los lectores reflexionar acerca de nuestros tiempos, acerca de las preguntas que se nos plantean actualmente, acerca de los nuevos problemas y conflictos, para, a partir de esa reflexión, poder repensar nuestro modelo de Dios, interpretar su voluntad para estos tiempos y lograr buscar respuestas y soluciones parciales.

La gran propuesta de este autor es la de reformular nuestra visión de Dios moldeándolo a la situación actual. En mi opinión, la idea central es claramente necesaria en un mundo que ha ido cambiando radicalmente durante toda la historia. Nuestra imagen de Dios debería evolucionar con el pasar de los años y los acontecimientos; es decir, nuestra imagen de Dios debe avanzar con la historia y no detenerse en el tiempo.

La primera idea principal es que a pesar de la riqueza que nos da la antigüedad del cristianismo, nuestra imagen de Dios debe evolucionar siempre actualizando sus bases históricas sin olvidarlas; el cambio de paradigma. Además, se resalta que la idea “hipótesis Dios”, atribuir a Dios la razón o la culpa de fenómenos que acontecen en el mundo, esta completamente descartada y negada por el avance de la ciencia y la tecnología que explican según la razón muchos de estos fenómenos. De esta necesidad de cambiar la imagen de Dios para nuestros tiempos, se desprenden las siguientes ideas.

Nuestra imagen de Dios debe cambiar actualizando la imagen tradicional del pasado, repensándola hoy para una sociedad del siglo XXI, en la cual muchos fenómenos van aconteciendo a velocidad increíble. Por otro lado, pensar, actualmente, que un huracán, como Katrina, o un terremoto, como el ocurrido en Ica, Pisco y Chincha hace más de un año, son la furia de Dios o algo que Dios pudo impedir, es algo ilógico, porque va contra todo razonamiento que alguien que puede evitar el mal no lo haga.

La segunda idea principal es acerca del problema del mal. Este siempre ha afectado a la humanidad, se señalan muestras del mal como el holocausto de Auschwitz o la bomba de Hiroshima, y es ilógico pensar en un Dios que pudiendo evitar el mal no lo hace. Como dice nuestro texto “no es que Dios ‘no pueda’ crear y mantener un mundo sin mal, es que eso ‘no es posible’”. El Dios que debemos observar es un creador en el amor y tener bien claro que él quiere lo mejor para su creación. Entonces, el está en contra del mal y, exactamente, sufre por este mismo; según el texto, la imagen del “Dios Sufriente” al que nosotros debemos ayudar a combatir contra el mal.

El autor señala Auschwitz o Hiroshima, como actos impensables de “actualidad”; nosotros, siguiendo el mandato del autor, debemos repensar y actualizar nuestra visión del mundo contemporáneo, por esto debemos recordar, a siete años de los atentados, el 11 de Septiembre en Nueva York, el conflicto armado interno de nuestro país de los años ochentas e inicios de los noventa y otros. Sin embargo, también debemos pensar en que Dios sufre con estos acontecimientos y nosotros deberíamos ayudarle a combatir estos sucesos desde nuestra fe.

La tercera y última idea principal es que nuestro Dios no debe ser visto como un gran Ente que lo único que espera de la humanidad es un tipo de relación amo – servidor. Nuestro Dios, como señala el texto, nos crea por amor y no para ser servido, sino para poder servirnos a nosotros. En verdad, Dios “piensa en nosotros y busca exclusivamente en nosotros” indica el texto, así como sufre por el mal, busca lo mejor y lo más bueno para la humanidad y nos invita a ayudarlo en la construcción del mundo.

Como podemos observar, nuestra imagen de Dios no puede cambiar radicalmente y separada de la situación general de nuestro planeta, esto incluye problemas y conflictos de todo tipo, como, por ejemplo, la contaminación excesiva del medio ambiente que trae consigo el calentamiento global o la ruptura de la capa de ozono, situaciones de las cuales el ser humano debería tomar conciencia como el gran ejemplo del esfuerzo del Señor Al Gore con su documental “The uncomfortable truth”, que yendo de continente en continente trata de mostrar la realidad de un gran problema a la humanidad.

¿Cuál es la imagen que tengo de Dios? ¿Cómo es la relación entre Dios y el mundo actual que tengo en la mente? Son preguntas que se me vinieron a la mente luego de la lectura conciente de este texto. Lo que he aprendido, es que nuestra imagen de Dios debe cambiar de acuerdo a todo el contexto que rodea nuestros días y no de manera distanciada de nuestro mundo; Además, aprendí algunas otras idas como que, actualmente, es imposible e ilógico pensar en Dios como el causante de fenómenos o situaciones de acontecer mundial; por otro lado, también aprendí que el problema del mal está presente a lo largo del tiempo y Dios no es un simple observador que sufre sino que lucha por nuestro bien y las cosas buenas para nosotros; invitándonos a ayudarlo con esta tarea. Por último, rescato la idea de la nueva teología que debe ser renovada en la continuidad; una teología de urgencia, debido a que los problemas actuales son sangrantes; y una teología de búsqueda, volcada a encontrar soluciones para los problemas actuales.

“Del modo en que los cristianos y las cristianas concibamos y proclamemos la relación de Dios con el mundo van a depender en muy honda medida tanto la actitud que tomemos nosotros ante los grandes problemas de la humanidad como el sentido que los demás atribuyan a nuestro esfuerzo y a nuestra colaboración.” Personalmente, esta reflexión del texto mismo, resume en su totalidad el sentido de esta lectura y una de las tareas más urgentes que los cristianos debemos emprender.

Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.