
Los inicios del parlamento se remontan a la Inglaterra en el periodo del Siglo XIII al Siglo XVII. Ellos, los ingleses, dieron las bases de lo que hoy conocemos como órgano legislativo en el Estado; es decir, el parlamento o congreso. El Parlamento del Reino Unido de Gran Bretaña está constituido por dos cámaras: la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes. Nuestro sistema de gobierno; es decir, el sistema de gobierno peruano, está influenciado por el parlamentarismo ingles y hasta hace poco, 1992 para ser exactos, el congreso peruano estaba formado por dos Cámaras: Cámara de Senadores y Cámara de Diputados. Sin embargo, muchos conocemos la historia, vino ese ex-presidente corrupto e inmoral, cuyo nombre ni siquiera merece ser mencionado, y disolvió nuestro congreso. Hoy en día, nuestro congreso está formado por una sola cámara y, pese a todo, funciona hasta el día de hoy.
En nuestro país, el congreso o parlamento actual está dividido, incluso, radicalmente. Existen diversas bancadas e, incluso, congresistas declarados independientes, pero este no es el problema. El gran problema de nuestro congreso es que no es un congreso, es cualquier otra cosa menos un congreso. Algunos lo califican de Zoológico; otros, de Circo. Y quienes logran esas denominaciones para uno de los poderes principales del Estado son sus protagonistas, según esas opiniones: Animales o Payasos; sin embargo, la experiencia me ha enseñado que es muy peligroso generalizar, así que exceptúo a los señores congresistas que no participan de actos vergonzosos y muestran seriedad en tiempos de opinión común acerca de un congreso vergonzoso.
Congresistas que no juramentan, abusos e insultos entre congresistas o bancadas, pancartas de protesta, contratación de secretarios fantasmas, exhibiciones “huachafas” o “impertinentes” y escándalos diversos. Esto es el congreso peruano en la actualidad. Hace poco, para ejemplificar la situación, se pudo observar un nuevo acto en el circo. Los congresistas de la bancada nacionalista portaban carteles con las inscripciones “Constitución de 1979” o “Alan, cumple tus promesas”, los congresistas de la bancada aprista respondieron condenando dicha acción. Luego, se pasó a desfile de insultos y actos violentos; luego, como es costumbre, varios congresistas nacionalistas dieron una conferencia de prensa improvisada. Por si esto fuera poco, después de suspendido el pleno, la congresista María Sumire fue llevada al tópico argumentando que tiene dos costillas rotas, daño causado, según ella, por la congresista aprista, Nidia Vílchez. Sin embargo, el video muestra que el contacto que tuvieron ambas “parlamentarias” fue leve.
Es vergonzoso ver un parlamento de este tipo. No es por ser pesimista, radical o antiperuano, cabe resaltar que la congresista Sumire es mi paisana, pero nuestro congreso no merece ser sancionado, merece ser disuelto; sin embargo, ahí entra la pregunta ¿A quién ponemos en el cargo? ¿Cómo distinguir entre los buenos congresistas de los “parlamentarios” de circo? Preguntas muy complicadas, por el momento sin respuesta y lo más paradójico de esto es que nosotros, los peruanos, elegimos a autoridades del calibre de un “asesino de perros” o “escandalosos protestantes”. Por eso me pregunto: ¿Qué dirían los Parlamentaristas Ingleses del congreso peruano?
