
Es curioso observar eventos que son intentos de innovación en provincias alejadas de nuestra capital. Hace un tiempo, en febrero, se realizó el certamen de belleza “Miss Cusco Internacional 2010”, juntando a las chicas más “bellas” de mi ciudad natal llevándolas a posar por pasarelas y a tomarse sesiones de fotos con paisajes milenarios cuzqueños. Lo que me impulsa a escribir estas líneas fueron un par de fotos* que me hacen pensar cual es el límite de combinar la tradición con los aspectos contemporáneos.
Los ambientes o paisajes de las fotos son claramente y netamente cuzqueños y tradicionales: desde los monumentos y restos arqueológicos hasta las casonas y balcones antiguos del centro de la ciudad. El contraste entre estos fondos y las chicas en bikini o en vestidos es bastante fuerte, así como las retocadas en “photoshop”; sin embargo, esto ya se vio en publicidad local y nacional de ropa “baby alpaca” o, incluso, cerveza.
Lo cuestionable, en mi opinión, fueron exactamente un par de fotos que además del fondo aumentan un aspecto bastante raro y extraño, un contraste que no me imagine observar:
Por otro lado, ¿qué es lo “huachafo”? Según la RAE, es un término utilizado en Perú y Bolivia para señalar lo “cursi”; es decir, según la misma institución, “dicho de una cosa: que, con apariencia de elegancia o riqueza, es ridícula y de mal gusto”. En mi opinión, estas fotos mezclan torpemente la “belleza” con la “humildad” característica de esta zona, tratando de unir lo tradicional con algo innovador sin éxito, de manera “huachafa” si se aplica el término.
Pese a este inconveniente y saltando los “photoshop” o montaje de las fotos, me parece que es un evento interesante e innovador en el Cusco. Aunque es tema aparte, pero relacionado, debo mencionar que Cusco es una ciudad milenaria que reclama modernidad (centro comercial, cine, eventos, conciertos, etc.), algo paradójico y, a la vez, difícil; un tema que debe ser llevado con mucha cautela y prudencia.

Esta vez postuló al cargo de 