Mostrando entradas con la etiqueta violencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta violencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de enero de 2009

¿Un mundo nuevo?















El año pasado dos amigos míos, Pancho y Paolo, me recomendaron una película titulada “El Club de la Pelea”, la cual pude observar recientemente por segunda vez; esta película es distinta, bastante dinámica y sobre todo no sabes a qué prestar atención: a los diálogos o a las imágenes. En la película se crítica el materialismo y la monotonía. La rutinaria vida de un comprador compulsivo metódico (Edward Norton), quien es el narrador en toda la película, se ve alterada gracias a una explosión que destroza todo en su departamento. La destrucción de su vida. Ante esta situación de crisis se produce el encuentro con una persona totalmente distinta a él: un vendedor de jabón, Tyler Durden (Brad Pitt). Sin embargo, este vendedor no es una persona común. Juntos fundan un club de boxeo clandestino llamado el “Club de la Pelea”, en el cual las personas comunes como empleados, gasfiteros, ingenieros, doctores, meseros, etc.; se reúnen para tener enfrentamientos entre ellos; pronto se abren clubes similares en diferentes partes de Estados Unidos, todos los norteamericanos parecen volverse miembros. Lo que este comprador compulsivo no sabe es que, en realidad, la explosión en su departamento no fue un accidente y estos clubes pronto serán las sedes de un plan masivo contra el mundo capitalista norteamericano.

De la misma manera, hace mucho había comenzado a escuchar cosas respecto a una serie japonesa llamada “Death Note”, pero nunca me había animado a investigar más acerca del tema. Incluso Fredy, un amigo de mi papá, me la recomendó. Hasta que la compré y por fin, luego de mucho tiempo, pude acabar de verla. La serie cuenta la historia de una libreta de notas que puede matar a las personas con sólo pensar su rostro y escribir su nombre; además se puede escribir la causa de la muerte y algunos detalles, si no se escribe nada después del nombre, simplemente la persona muere de paro cardiaco. El problema comienza cuando un adolescente llamado Light, muy inteligente, comienza a hacer uso de la libreta para matar a todos los criminales y malhechores del Japón; sin embargo, cuando los asesinatos se hacen internacionales y por la misma causa, paro cardiaco, la policía de todo el mundo se reúne para capturar al asesino de seudónimo Kira, quien es en realidad Light. Es entonces cuando hace su aparición un detective famoso de seudónimo L, para enfrentar el caso. Así comienza una lucha apocalíptica de lógica, trampas, alianzas y muerte entre L y Kira.

La pregunta es ¿Qué tienen en común ambas reproducciones? La idea de renovación que se tiene en ambas. En “El Club de la Pelea”, se lleva a cabo un plan masivo terrorista, por usar esa palabra de moda en el vocabulario estadounidense. Este plan tiene, detrás de todo, un matiz de renovación trastocado, una percepción terrorista ultra-fanática. El plan consistía en controlar a todas las personas por medio de clubes de pelea y la creación de la figura mítica de su fundador; poder luego controlar a las personas en su mayoría para poder plantar suficientes bombas caceras para destruir los principales centros financieros de Norteamérica y empezar un mundo nuevo, todo esto es igual a un plan terrorista ultra-fanático; así comprendí como la política se hace de una manera distinta, como me dijeron mis dos amigos, en esta película. Por otro lado, la serie japonesa “Death Note”, también tiene un sentido totalmente trastocado de la renovación. Light trata de crear un mundo nuevo sin crimen ni mal asesinando a muchas personas que, a su percepción, son malas para el mundo; debo admitir que hace unos años tenía esta radical idea en mi mente también, pero luego me di cuenta de que una persona no debe tratar de jugar a ser Dios: ¿Quién es Light o cualquier persona para juzgar de buena o mala a una persona? Y peor aún ¿Quién es para quitarle la vida a una persona? Es por eso que L, el detective y toda la policía lo buscan. A pesar de que sus acciones logran disminuir la delincuencia y el crimen, es un asesino en serie dispuesto a todo para crear su loca idea de utopía sin crimen ni delincuencia.

La idea de una utopía fantástica con un mundo en el cual el mal no exista no es mala, pero los medios para conseguirla deben ser los correctos. La máxima maquiavélica, “El fin justifica los medios”, no es aplicable en la realidad de manera inofensiva. No nos vayamos tan lejos, ni en el tiempo ni en el espacio: el Perú de los años 80’s. Abimael Guzmán no utilizó un “Club de la Pelea” para reclutar senderistas, él utilizó las universidades para forzar una izquierda radical terrorista con la promesa de asesinar para comenzar de cero; Abimael Guzmán no utilizó un “Death Note” para aniquilar personas, el utilizó la mente de las personas para usarlas para asesinar y forzar así su utopía a la fuerza de manera violenta y extremista. Es así que ambos temas, un plan terrorista de ultrafanatismo; así como, la idea de juzgar el bien y el mal radicalmente, se relacionan con un acontecimiento real como lo fue la violencia política que vivió el Perú en aquellos años. Recomiendo ambos, la película y la serie. Añado, además, gratitud por que Abimael Guzmán acabó preso, y las “Death Note”’s y los clubes de pelea terroristas no existen porque ese poder en manos equivocadas podría causar mucho daño.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Violencia, Sangre y Odio













Una película y un videojuego me han demostrado que la violencia, la sangre y el odio son temas de todos los tiempos y que podemos observar comúnmente en la actualidad. En la ficción, en una película o en un videojuego es tan fácil ver o agarrar un arma y disparar, herir y matar, hacer que la sangre salpique a la cámara o a los personajes; en la ficción puedes matar sin pensar en las consecuencias de tus actos, puedes golpear o triturar a personas tan fácilmente que no te afecta; en la realidad, todo es distinto, felizmente.

La película “Caracortada” o “Scarface” es una muestra de la violencia en el cine. Por otro lado, “Grand Theft Auto: Vice City” es un videojuego de Rockstar Games, paralelamente, otra gran prueba de la violencia en los videojuegos. Armas, sangre, cuerpos, cadáveres, balas, autos, golpes, fuego, explosiones, insultos, pero sobre todo mucha violencia y odio por donde quiera que observes. Ambas expresiones multimedia están llenas de odio y sentimientos expresados en violencia y muerte.

Acerca de la famosa película “Scarface”, fue estrenada el año 1983, del director Brian de Palma, está protagonizada por el actor preciso para el papel, Al Pacino, caracterizando a Tony Montana, un emigrante cubano frío y sanguinario producto del Éxodo de Mariel suelto en la ciudad de Miami en Florida, comercializador y consumidor internacional de droga, así como un criminal de primera clase. La historia cuenta acerca de su vida; desde su desembarco en los Estados Unidos como un reo más hasta su muerte a manos de un ejército de narcotraficantes en su contra.

Del mismo modo, “Grand Theft Auto: Vice City” es un videojuego que cuenta la historia de Tommy Vercetti, un delincuente que con ciertos contactos logra convertirse en un mafioso de los más grandes en Vice City, ciudad inspirada en Miami. En el juego se cuenta con gran variedad de armas y a lo largo de la historia tienes que cumplir misiones y objetivos como asesinar a una mujer infiel, asesinar a bandas enteras, entregar dinero robado, huir de la policía, traficar droga, robar bancos; además, es opcional, matar gente en las calles, robar autos, comprar ropa, sobornar y otras inmoralidades. También es un juego que mezcla el sexo y el placer. Un juego con gran polémica por algunos contenidos y por su naturaleza tan violenta. Categorizado como “mature” o “+18”.

Ha pasado ya mucho tiempo desde que acabé el juego de Vice City de la saga de “Grand Theft Auto”, pero, hace poco, recién observe “Scarface” cuyo nombre dentro del Perú es “Caracortada”. Lo que me inspiró para escribir estas líneas es el gran parecido que encontré entre Tony Montana y Tommy Vercetti, al menos se parecen en su carácter y sus camisas playeras veraniegas con flores y de colores vivos, también sus elegantes ternos finos; además, se parecen por su gran odio y facilidad por optar por la violencia, siempre hiriendo y matando a otros. Seré honesto, “GTA: Vice City”, como videojuego es divertido y dinámico; y la actuación de Pacino en “Caracortada” es sorprendente, el tipo nunca ríe y adapta muy bien el guión, convirtiendo un “malditos bastardos” o un “Soy Tony Montana”; así como “Todo lo que tengo en esta vida son mis cojones y mi palabra” o “Dile hola a mi pequeño amigo” en frases de una leyenda. Les recomiendo ambas expresiones, el videojuego y la película, pese a la cantidad de sangre derramada y por derramar, claro, en la ficción solamente, como debe ser.

Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.