sábado, 31 de mayo de 2008

El problema de los problemas…












El ingreso a la Universidad, para algunos, se convierte en una pequeñez cuando te encuentras con tus primeros cursos dentro de ella; sin descartar que para otros, esta situación sea exactamente lo contrario a la antes mencionada. Entonces, para este primer caso, entre los cursos de Historia o Economía te encuentras con el clásico y temido “Matemática 1”. Para muchos alumnos parece ser un trauma. Desde antes de ingresar, a mí y a muchos otros nos traumaron con aquel curso, me decían que era demasiado difícil, complicado y confuso. Esto se incremento cuando observé el programa del curso y encontré entre los satanizados temas el de Geometría Analítica que nunca llegue a estudiar en el colegio.

Justo este tema fue tocado en mi primera práctica, comprobé el miedo hecho realidad. Un maldito 10. Me deprimí, quise desertar de la Universidad y volver a Cusco. Me creía inútil y hueco; sin embargo, una vocecita calida, a través del celular, me dijo: “Tranquilo, concéntrate y verás que todo se puede…”. Era mi eterna consejera y amiga, mi mamá. Hice caso a su consejo y me esmeré por mejorar, luego de unas cuantas lágrimas, mi orgullo no me permitió meterme a una de las típicas academias frente de la Universidad para mejorar en matemáticas como Tetrix, Prisma, etc. Esto se debía a que nunca fui un mal alumno en matemática, por primera vez encontré problemas, pero luchando contra ese orgullo acepté una clase de geometría analítica con un profesor particular, entonces me di cuenta de que podía hacer los ejercicios solo, no era tan difícil, mucho prejuicio me nubló. Entonces, comencé a creer más en mi mismo. Luego, dicho y hecho, mis siguientes notas no bajaron de 17. Excepto el parcial en el cual me saque 11 por un descuido, pero se mejoró la situación totalmente y, gracias a Dios, el 10 se elimino. Promedio final: 15, no tan bien, no tan mal, pero yo estaba satisfecho.

Me pongo a pensar luego de un año de aquellas notas y reflexiono acerca de las matemáticas. Conozco gente de la Universidad que va a la carrera de Economía o Gestión y Alta Dirección que tienen que llevar “Matemática 2” o la serie de “Matemática para economistas 1 y 2” y escucho los comentarios clásicos de “Me voy a bica”, “que yuca está este curso” o “ptm ya la cagué”. En verdad, es general ese temor hacia la matemática y mucho más en mi facultad: Estudios Generales Letras. Simplemente algunos observan una formula complicada y se asustan, y, no voy a negarlo, al principio también yo lo hice.

Creo y postulo como hipótesis que el problema comienza en el colegio. No es mi caso, debido a que tuve, en el colegio, excelentes profesores de matemática, pero el modo de enseñar la matemática debe hacerse con especial cuidado debido a que, como se puede constatar en la actualidad, la influencia de la enseñanza colegial de matemática perdura y llega a quedar estampada para toda la vida. Muchas personas tienen dificultades para aprender matemática sólo por el prejuicio de que es difícil, esto nubla la mente y te hace creer que no es posible lidiar con esta ciencia; sin embargo, la única salida que encuentro a este problema es la superación del miedo y la concentración, ambas partes de la solución se encuentran en uno mismo. ¿Por qué no lo intentas?

2 comentarios:

Gisel dijo...

si el miedo a las matematicas yo llevare en el COLE U.u geometria analitica la proxima semana U.U

MaCla||Francis dijo...

Oh sí, el miedo a las matemáticas todo el mundo lo siente, reconozco que muchas veces le he huido y uno de los casos fue que el ciclo pasado llevé Lógica, que gracias a Dios me fue bien. Pero igual creo que concentrándose y dejando de lado el miedo, se pueden lograr muchas cosas. Saludos


Diseño del artista cusqueño Jorge Flores Najar, mi querido Tío.